La Iglesia, desde sus inicios, ha tenido un verdadero compromiso educativo. La historia nos muestra de manera muy objetiva el trabajo ingente de los miembros de la Iglesia, religiosas y religiosos, laicas, laicos y sacerdotes, en la fundación de escuelas, editoriales, trabajo de voluntariado para reforzar el estudio de los niños más vulnerables y cursos de formación. La Iglesia de Tarragona es un buen ejemplo de este trabajo educativo a lo largo de su historia.

En las diversas instituciones educativas de la Iglesia católica y en el trabajo que hacen los maestros, profesores de religión, la Iglesia une a la obra educativa y a la promoción humana el testimonio y el anuncio del Evangelio.

En el último Sínodo de los Obispos, en el que participaron jóvenes de todo el mundo, la primera y más importante petición de algunos de ellos en la Iglesia era la educación básica, ya que en muchas regiones del mundo donde el cristianismo no es mayoritario, el trabajo educativo de la Iglesia es muy apreciado incluso por los no cristianos.

En la clase de religión católica, el docente no sólo ofrece conocimientos a los alumnos sino que, de acuerdo con la edad de los niños y jóvenes, busca dialogar la fe con las preguntas de nuestro mundo, con los desafíos que la ciencia y la técnica plantea, con las transformaciones culturales de una sociedad cada vez más plurireligiosa, poniendo al frente un compromiso por la educación en la virtud de la justicia que los hará hombres y mujeres más libres y responsables.

Muchos niños y jóvenes quieren conocer mejor la propia fe, descubrir sus raíces en la Biblia, entender mejor lo que creemos, admirar la belleza y el significado del arte cristiano, conocer la historia de la santidad de muchos hombres y mujeres que han sido discípulos de Jesucristo, entender el sentido profundo de las Bienaventuranzas, el deber ético de las obras de misericordia, el tesoro que contiene la oración del Padrenuestro.

Es por todo ello que los padres y madres disponen de un buen medio en la formación de sus hijos e hijas: la clase de religión y moral católica en la escuela.

Cada año, en este tiempo, se les propone a los padres escogerla para sus hijos e hijas. Os animo a hacerlo y animo también a vuestros hijos a pedir la clase de religión para una educación integral humana y cristiana de los niños y jóvenes.

Todas las escuelas tienen el deber de ofrecer la clase de religión y moral católica para que, libremente, quienes lo deseen, la puedan elegir. Tienen el derecho a escogerla y vuestros hijos os lo agradecerán porque en nada les perjudica y, en cambio, los beneficia mucho.

 

† Jaume Pujol Balcells
Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

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