El nuncio apostólico ante el Estado español, Mons. Piero Pioppo ha iniciado, la mañana de este jueves día 24 de septiembre, una nueva jornada de su visita pastoral a la archidiócesis de Tarragona. En primer lugar, en el palacio arzobispal de Tarragona, ha saludado a los miembros de la curia diocesana.

El Sr. Nuncio les ha dirigido unas palabras de agradecimiento, en su nombre y del Santo Padre, por la labor que llevan a cabo al servicio del Sr. Arzobispo y, a través de él, a la Iglesia y a Cristo. En este sentido, les ha invitado a trabajar alzando la mirada hacia el cielo y teniendo siempre presente ese servicio y esa misión que tenemos en la Iglesia. Después de estas palabras, Mons. Pioppo ha podido saludar personalmente al personal de la curia.

Posteriormente, el Nuncio apostólico se ha trasladado a la Catedral de Tarragona. Allí, el director del Museu Diocesà de Tarragona, Andreu Muñoz, le ha acompañado por los diferentes espacios del templo y del Museu, ofreciéndole una visita guiada a través de la cual ha podido conocer de primera mano esta joya patrimonial que contiene más de 2.000 años de historia.

El último acto de esta mañana ha sido el encuentro con el clero diocesano, que ha tenido lugar en el Seminari. Casa de Cultura en el marco de la primera jornada de formación permanente. Mons. Piero Pioppo, tras la oración de la hora menor, ha empezado su conferencia dando las gracias «a Dios por su abnegado ministerio pastoral al servicio de la Iglesia que peregrina en la archidiócesis tarraconense» y deseó que este encuentro «nos ayude a todos a afianzar nuestra comunión afectiva y fiel con la Iglesia de Roma».

A partir de ahí, el Sr. Nuncio ha estructurado la ponencia en tres partes: una primera en la que ha hecho referencia al viaje apostólico del papa León XIV a España, una segunda en la que ha hablado del plan pastoral de la archidiócesis de Tarragona para el curso 2026-2027, y, finalmente, una tercera parte en la que se ha referido al testimonio de los santos tarraconense y a la devoción mariana tan extendida en nuestra archidiócesis.

«En la mente y en el corazón: las palabras del papa León XIV»

En la primera parte de la conferencia, Mons. Pioppo ha destacado algunos de los temas que el papa León XIV trató a lo largo de la etapa catalana del viaje apostólico del pasado mes de junio. Así, ha expuesto que la Iglesia debe vivir la unidad como «un don de Dios», teniendo en cuenta que «las legítimas diferencias son una riqueza cuando se viven en espíritu de fraternidad y diálogo, animados por la primacía de la Gracia y madurando juntos por la experiencia que nos brinda el aprendizaje compartido por el paso del tiempo».

También ha recordado la invitación que el Santo Padre hizo a «acoger de forma incondicional a toda mujer como hermana y a todo hombre como hermano, y resaltando la dignidad de los más desfavorecidos». En este sentido, ha asegurado que «en la acción pastoral, con un pequeño gesto podemos dar esperanza y renovar la dignidad de tantas personas alicaídas que encontramos en nuestro día a día». El Sr. Nuncio, recordando las palabras de León XIV, ha insistido en la dignidad de las personas: «No existe ninguna situación capaz de hacer que Dios aparte su mirada de nosotros, por lo que, ante la tentación de sentirse inferiores, miremos hacia el Señor, alcemos la mirada con la firme esperanza de que el pecado y la muerte no tienen la última palabra».

«De las palabras a la acción: el plan pastoral 2026-2027»

La ponencia de Mons. Pioppo ha continuado con una segunda parte en la que ha destacado algunos elementos del plan pastoral de la archidiócesis de Tarragona para el nuevo curso 2026-2027. En primer lugar, sobre el lema del curso —«Id y anunciad»—, ha señalado que se trata de una «llamada a la acción común ya la evangelización compartida por parte de toda la comunidad diocesana», una acción evangelizadora que pasará por «desarrollar comunidades en continua conversión pastoral, orientando las estructuras pastorales, orientando las estructuras pastorales, hacia modelos dinámicos, coordinados y abiertos a las necesidades actuales», ha dicho.

Por otro lado, también hizo hincapié en que, en este nuevo curso, se haya puesto como horizonte de trabajo «que los fieles se planteen la vida como una respuesta al proyecto de Dios, que da sentido al quehacer humano y eclesial, que nos hace crecer como personas, como santos, y nos hace hacer de este mundo un lugar un poco mejor». Además, también se ha referido al refuerzo «del papel de los laicos, catequistas y voluntarios en trabajo coordinado con las distintas unidades pastorales», y ha acabado deseando que «este nuevo curso pastoral sea una ocasión para crecer como piedras vivas del gran templo que es la Iglesia en el anuncio de la salvación de Cristo en todo el orbe».

«Tarragona: tierra de santos, tierra mariana»

Por último, en la parte final de la conferencia, Mons. Piero Pioppo ha hablado de los santos originarios o venerados en la archidiócesis de Tarragona. Así, ha repasado algunos aspectos del testimonio de la mártir santa Tecla o también de los santos Fructuoso, Augurio y Eulogio, «los primeros mártires de los que hay constancia documental en la historia del cristianismo en España». Además, también ha recordado a los mártires del siglo XX, beatificados en 2013 en Tarragona, y ha asegurado que «su estela de santidad nos sigue alentando en nuestros días».

En cuanto a la devoción mariana, el Sr. Nuncio ha destacado la devoción a la Mare de Déu de Misericòrdia, en Reus, y ha expuesto algunos hechos destacados en torno a esta advocación mariana, que se origina a partir de la aparición de María a la pastorcilla Isabel Besora en 1592. Así, Mons. Pioppo ha rogado para que «la Mare de Déu de Misericòrdia nos cubra con su manto, nos libre de todo peligro y de todo mal, y haga de nuestras vidas hermosas rosas ofrecidas por amor a su amado Hijo y su Iglesia».

Agradecimiento al clero

Para cerrar la conferencia, el nuncio apostólico ha tenido unas palabras de agradecimiento para el clero y les ha invitado a «seguir adelante, levantando la mirada y el corazón, con la eucaristía diaria como alimento de cuerpo y alma, la oración como respirar del alma, en unidad con vuestro Arzobispo y en comunión con el Santo Padre».

Además, les ha indicado como «todos estamos llamados a un continuo camino de conversión pastoral, clave de la vida de la Iglesia, de todo cristiano y punto de referencia del plan que vais a comenzar todos juntos como Iglesia que peregrina en Tarragona». En este sentido, les ha dado las gracias «por entregar la vida, muchas veces en silencio y por ser el reflejo vivo y dar testimonio vivo de la misericordia de Dios en medio del mundo». «Deseo que este entrañable encuentro renueve nuestro compromiso de andar juntos en santidad y justicia, con el horizonte esperanzador de construir una Iglesia más fiel a su Señor y abierta a la solidaridad y al bien común», ha finalizado.

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