La archidiócesis de Tarragona ha vivido unos días que quedarán grabados en su historia contemporánea. Entre los días 22 y 25 de septiembre, el nuncio apostólico en el Estado español, Mons. Piero Pioppo, ha realizado una visita pastoral a nuestra archidiócesis.
Han sido unos días intensos, en los que el Sr. Nuncio ha presidido algunas de las celebraciones más propias y características de nuestra archidiócesis, como las fiestas de santa Tecla, en Tarragona, y de la Mare de Déu de Misericòrdia, en Reus. Se ha encontrado con el clero diocesano, con los miembros de la curia y ha visitado a los presos del Centro Penitenciario Mas d’Enric.
El arzobispo Joan Planellas ha realizado una valoración «extraordinariamente positiva de esta visita pastoral». En este sentido, ha destacado que el nuncio apostólico «ha podido ver la fe, la devoción, la tradición popular, pero también ha podido compartir los proyectos pastorales que tenemos y el plan pastoral que estamos trabajando durante estos años».
Así, el Sr. Arzobispo ha señalado que el objetivo de esta visita «era fortalecer en la fe, en la caridad y en la comunión eclesial la Iglesia que peregrina a Tarragona, en ese cariño de cariño que tenemos por el Santo Padre, el papa León XIV». «La romanidad de nuestra Iglesia de Tarragona, que es bimilenaria, se ha expresado de una manera muy fehaciente en este encuentro, en todos sus aspectos», ha remarcado.








