R. La misericordia del Señor llena la tierra.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él escogió como heredad.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan su misericordia. R.
Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R.








