Siempre me ha llamado la atención el empuje que toma el camino ascendente de la carta a los cristianos Hebreos relatándonos el camino de acercamiento a Jesús, en su carta a los Hebreos (12,22-24): «Os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel».

No me extraña que, unos versículos antes —12,2— nos diga: «Fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús».

Sin perder de vista Jesús nos damos cuenta del envío que hace a los discípulos: «Id y predicad la buena nueva y bautizad…». Esta escena me hacía pensar en tantos marcados por el Espíritu en las aguas del bautismo, hechos miembros de Cristo Sacerdote, Profeta y Rey… Muchos han respondido a la misión que nos da Jesús, han entendido su implicación en la respuesta a esta misión y encuentran la respuesta que les es posible y adecuada…

Teniendo ante este pensamiento, me cayó en las manos el Full dominical y veía a tantos y tantas que se han acercado a Jesús, seguramente hay muchos o muchas que le conocemos y pensaba: qué acierto más bonito el de quienes les vino la idea de invitar, cada domingo, a algunos de nuestros cristianos y cristianas a compartir su vivencia y descubrimiento de Cristo.

El apartado del Full viene titulado Mirada endins. Allí comparten y hacen referencia a la Palabra de Dios, proclamada el mismo domingo, pero captada por estos miembros de nuestras comunidades que han sabido encontrar unos momentos de silencio para plantearse lo que les dice la Palabra y lo comparten con nosotros.

Lo hacen con palabra sencilla y comprensible al estilo del Evangelio, y desde la vivencia de cada día, en el trabajo y la familia y el recreo, quizá oliendo a sofrito, o lo que se nos pega a a través de cada servicio o trabajo, sea de la categoría que sea en trabajos caseros según lo que nos toca servir en el trabajo cotidiano tanto de casa como de fuera de casa. No hace falta que sea una persona lista o espabilada. El Señor habla con mayor comodidad a través de los humildes y sencillos. En toda persona existe una espona luminosa de Dios que nos puede invitar a acercarnos a Él.

Amar a Jesús, seguirle, acogerlo… Las propuestas de Jesús siempre están claras. Nos dice lo que espera de nosotros. Seguir a Jesús es un compromiso y una responsabilidad. Si queremos seguirlo debemos ser conscientes de cuál es nuestra cruz, aceptarla y asumirla en nuestra vida. A veces, no es fácil, como tampoco es desprenderse de todo lo que nos aparta de su seguimiento. Poner a Jesús en el centro de nuestra vida, su ejemplo de amor y entrega nos hará valorar de qué manera amamos a los demás, desde los más cercanos hasta aquellos que, quizás sólo de paso, un día les damos un vaso de agua y una sonrisa. Ayúdanos, Señor, a mantenernos fieles a tu amor y a saber ser acogedores. «Quien acoge a uno de estos pequeños, me acoge a mí y al que me ha enviado».

Josep Pascual, pvre.
Article publicat al Full dominical del 20 d’agost de 2023 (n. 3832)