En el segundo día de la visita pastoral a la Unidad pastoral del Baix Priorat, el día 17 de enero, el arzobispo Joan Planellas fue recibido por el alcalde de Falset, Carlos Brull, y por varios concejales del consistorio de la capital del Priorato.

Durante el encuentro, el arzobispo Joan firmó el Libro de Honor del Ayuntamiento y pudieron conversar sobre diferentes temas relacionados con la Parroquia de Santa Maria, como las obras que se están llevando a cabo y la celebración del 250º aniversario de la llegada de las reliquias de santa Candia, que tendrá lugar el próximo mes de septiembre. Planellas aprovechó la reunión para agradecer la buena relación y colaboración que existe entre el Ayuntamiento y la Parroquia.

Tras este encuentro, el arzobispo Joan se trasladó a la ermita de San Antonio de Porrera, donde, coincidiendo con la fiesta titular de este templo y la fiesta mayor del municipio, presidió la celebración de la eucaristía. Una vez finalizada, bendijo a los animales y también al término. Y, por la tarde, el Arzobispo llevó a cabo la visita domiciliaria a los enfermos de la Parroquia de Falset, a quienes administró la comunión.

La jornada del jueves día 18 de enero comenzó con la visita a la ermita de la Mare de Déu de Consolació de Gratallops, donde el arzobispo Joan pudo rezar ante esta imagen que es venerada por varios municipios del Priorat.

Tras esta visita, Planellas se desplazó a Vilella Alta, donde se celebraba la fiesta mayor en honor de santa Prisca. Allí tuvo un encuentro con el grupo de personas responsables de la Parroquia de Santa Llúcia, que pudieron exponer al Arzobispo las tareas que desarrollan. Seguidamente, tuvo lugar la celebración de la eucaristía solemne, durante la cual el arzobispo Joan bendijo una nueva imagen de Santiago para la Parroquia, dado que la fiesta mayor de verano se celebra en torno a la fecha de la su festividad.

Finalmente, este tercer día de la visita pastoral a la Unidad pastoral del Baix Priorat cerró con un encuentro con la junta coordinadora de Cáritas Parroquial de Falset, que pudieron trasladar al Arzobispo las principales necesidades que cubren.