La archidiócesis de Tarragona ha vivido un fin de semana intenso de oración por las vocaciones, coincidiendo con la Jornada mundial de oración por las vocaciones y la Jornada de vocaciones nativas, que ha sido organizado por las Delegaciones diocesanas para las vocaciones, para la vida consagrada, para la actividad misionera y la cooperación entre las Iglesias, para la juventud y para el laicado y la familia.
El viernes día 19 de abril, la primera convocatoria tuvo lugar en el Centre Tarraconense El Seminari. Allí se desarrolló la dinámica de la conversación en el Espíritu, la metodología que se ha planteado para trabajar en el Sínodo sobre la sinodalidad.
La actividad se llevó a cabo en cuatro grupos: uno para presbíteros, uno para religiosas y religiosos, uno para matrimonios y laicos y un último para jóvenes. Cada uno de los grupos reflexionó sobre la aportación de sus respectivas vocaciones a la vida de la Iglesia.
Una vez finalizada la conversación en el Espíritu, los participantes se trasladaron a la Catedral de Tarragona, donde tuvo lugar el Exalta ‘XLT’, un rato de adoración eucarística que presidió el arzobispo Joan Planellas y que contó con la participación de un centenar de personas. Durante la vigilia de oración, el grupo de música diocesano Praiselord acompañó con cantos de alabanza.
Arzobispo Joan: «Todos somos llamados y todos somos enviados a hacer presente el Evangelio»
Durante la celebración, el arzobispo Joan Planellas pronunció una breve reflexión en la que destacó que la vida cristiana «es, sobre todo, un encuentro con Jesús, el Señor», un momento que, a su vez, debe ser «un encuentro con los demás». De este encuentro, dijo, «nace la entrega, la generosidad, las ganas de seguir el Evangelio, de ir delante en el camino del bien, de servir y de ayudar a manos llenas».
El Arzobispo puso en valor el hecho de que la vigilia de oración contara con una representación de las diferentes opciones de vida cristiana: «Esto hace la Iglesia del Señor, cada uno aporta su servicio, su carisma y toda su actividad y le ofrece al Señor.» También expresó que «todos oímos la llamada que el Señor nos hace, fruto de nuestro encuentro con Él, y entonces podemos seguir en la vida caminos eclesiales diversos».
Sobre el lema de la Jornada de este año, «Hágase tu voluntad. Llamados y enviados», Planellas aseguró que «todos somos llamados, cada uno en su vocación, y todos somos enviados a hacer presente el Evangelio con mucha alegría, gratuidad, entrega y generosidad». Por eso invitó, a partir del encuentro con el Señor, a «ser capaces de decir “hágase tu voluntad” y responder adecuadamente a lo que Él nos pide, a lo que el Señor nos llama a cada uno».








