En la Carta Dominical de esta semana el arzobispo Joan inicia una serie de reflexiones sobre el concilio Vaticano II que nos irá desglosando durante las próximas semanas, y lo hace como preparativo para el Año Santo de 2025, puesto que el papa Francisco ha querido que, «en el marco de una Iglesia “llamada a intensificar su compromiso sinodal”, devolviéramos a la maestría genuina de los textos del concilio ecuménico Vaticano II».
Este domingo, en la Hoja Dominical, entrevistamos a fray Sergio Olmedo Flores, fraile franciscano de la Custodia de Tierra Santa, que el día 3 de mayo ofreció una conferencia solidaria en la Parroquia de San Pedro y San Pablo de Tarragona. Con él conversamos sobre la situación que están viviendo los cristianos en Tierra Santa, en medio de este grave conflicto entre Israel y Palestina. Fray Sergio nos recuerda que «las comunidades cristianas deberíamos ser siempre instrumentos de reconciliación y puente de unificación entre los extremos por el mensaje de Cristo».
Por otra parte, Mn. Josep Maria Gavaldà, doctor en teología moral, nos ofrece un nuevo artículo en torno a la declaración Dignitas infinita, sobre la dignidad humana. En esta ocasión, nos habla de la dignidad del ser humano a la luz de la Revelación: «En Jesús la humanidad y la divinidad se han unido intrínsecamente y, consecuentemente, nos revela que todo ser humano posee una dignidad inestimable, ya que Dios ha asumido la existencia humana en la persona de su Hijo».
Y, en la sección de Liturgia, Meritxell Nin, miembro de la Delegación diocesana para la liturgia, nos habla de las velas que los fieles depositan ante las imágenes religiosas, «un gesto personal que nos ayuda a visualizar y exteriorizar nuestra oración, hecha en el interior de nuestro corazón».











