La Iglesia celebró esta Jornada el domingo 28 de julio, con el lema: «En la vejez no me abandones», y en la archidiócesis de Tarragona fueron varias las parroquias que la celebraron.

En su mensaje para esta ocasión, el papa Francisco hace una invitación a mostrar nuestra ternura y cercanía «a los abuelos y a los mayores de nuestras familias». «Visitamos a los que están desanimados o que ya no esperan que un futuro diferente sea posible.»

El arzobispo Joan este año escogió la iglesia parroquial de Santa María del Mar de Salou para esta celebración, que ha presidido conjuntamente con el párroco de Santa María del Mar, Mn. Santi Soro, y con gran participación de fieles, en especial del colectivo de personas mayores de la parroquia.

El arzobispo Joan en su homilía destacó algunos puntos del mensaje del papa Francisco para esta Jornada: no rechazar a nuestros abuelos y mayores, el tiempo de la vejez que nos lleva a pensar en el sufrimiento interior de muchas personas que pueden estar en edad avanzada y que pueden quedar solas y rechazadas por sus familias.

Al comentar el mensaje del papa Francisco, hace referencia a las causas de esta soledad de los abuelos y destaca algunas: la migración de las familias, la pobreza, los conflictos en distintos países. «Hay que ocuparse de nuestros mayores, eso nos da la auténtica paz ante las situaciones difíciles que la familia puede vivir», dijo el arzobispo Joan.

Continuó diciendo «que debemos preservar la dignidad de nuestra gente mayor, de la gente que acumula necesidades, que pide auxilio, de las personas enfermas, no debemos centrarnos en acciones materiales sino en la acción de nuestro corazón, nos reclaman nuestra ternura y nuestro amor».

Al finalizar la celebración, Mn. Santi Soro, párroco de la Parroquia, agradeció al arzobispo el hecho de celebrar esta Jornada en Santa María del Mar y también toda la labor que se está haciendo desde la Delegación para los laicos y la familia de nuestra archidiócesis.