Por primera vez, la archidiócesis de Tarragona se ha añadido a la campaña RedWeek de Ayuda a la Iglesia Necesitada que, con el lema «Abre tus ojos a los cristianos perseguidos», recuerda durante toda una semana a los cristianos que también hoy sufren persecución a causa de su fe. Así, con la colaboración del Ayuntamiento de Tarragona, la noche del miércoles día 20 de noviembre se iluminó de color rojo el anfiteatro romano de Tarragona, un edificio especialmente relevante por ser el primer lugar martirial de la península Ibérica, donde murieron los santos Fructuoso, obispo, Augurio y Eulogio, diáconos, en el año 259.

En el momento del encendido de la iluminación se celebró un pequeño acto en memoria de los cristianos que sufren persecución que fue presidido por el vicario general de la archidiócesis, Mn. Santiago Soro, y contó con la participación del delegado diocesano para la cultura, Andreu Muñoz, la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Tarragona, Montserrat Adan, y los concejales Josep Manresa, M. Mercè Martorell y Marta Serrano, así como una representación de Ayuda a la Iglesia Necesitada y varias personas que se sumaron a este acto.

Lectura del comunicado y oración por los cristianos perseguidos

Durante el acto se leyó el comunicado de Ayuda a la Iglesia Necesitada con motivo de la RedWeek de este año, en el que se dio voz a «una de las realidades más desgarradoras y desconocidas de nuestro tiempo: la persecución, en pleno siglo XXI, a los seguidores de Jesucristo». Por eso, el color rojo de la iluminación «es un símbolo de sangre, sacrificio y testimonio de millones de cristianos que, pese a la adversidad, permanecen fieles a su fe».

De este modo, Ayuda a la Iglesia Necesitada «pone rostro y ve a estos hombres y mujeres que no pueden vivir libremente la fe, que incluso mueren por su fidelidad a la fe». Personas que «en Nigeria, Pakistán, China o Corea del Norte se enfrentan a la opresión, la discriminación y, en muchos casos, a la persecución hasta la muerte».

En el comunicado también se pedía «rezar por aquellos que están sufriendo por el nombre de Jesús, sostenerlos en su cruz al igual que ellos están sosteniendo a la Iglesia con su sí, explicarlo al mundo entero y defender activamente su libertad religiosa». Por último, Mn. Santiago Soro dirigió una oración por todos los mártires de la fe y las personas que son perseguidas por vivir el Evangelio, todavía hoy, en nuestro mundo.

Esta iniciativa se llevó a cabo en todo el mundo, con la iluminación de edificios como la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, ​​la Torre Eiffel y la basílica de Montmartre de París, el Coliseo y la Fontana di Trevi de Roma, la Catedral de la Almudena de Madrid, la estatua de Cristo Rey de Lisboa o la Catedral de Cuernavaca en México.

​Galería fotográfica>>