Empezamos el Adviento con el lema del Jubileo del año 2025, «Peregrinos de la esperanza», con María, Madre de la Esperanza, tal y como rezamos en las letanías. Y es que Adviento, como sabemos, es el tiempo de la espera, y María es nuestro mejor modelo. Ella, la madre del Salvador, supo escuchar la Palabra del Señor mediante la voz de su mensajero, el ángel Gabriel, y se puso en sus manos para hacer su voluntad.

Nosotros, como cristianos, también debemos escuchar la voz del Señor, que se hace presente en las palabras de los pastores de nuestra Iglesia, como el Santo Padre Francisco, que ha convocado el Jubileo del año 2025. Él nos invita a vivir con la esperanza del Adviento, como peregrinos que hacen camino hacia el tiempo de Navidad, para celebrar con gozo el nacimiento de Jesús, Hijo de Dios y de la Virgen María.

Y, en la vida consagrada, como Hija de la Caridad, mi Adviento es vivido también con esperanza, como María, que creyó las palabras del mensajero divino, y yo, a ejemplo de Ella, lo hago, mediante el obediencia a mis superiores, que me encomiendan una misión, un servicio concreto a las personas necesitadas, a las familias, a los niños, etc., para hacer presente a Cristo en el mundo de los pobres, tal y como lo indica nuestro carisma vicenciano. Es nuestra forma de evangelizar.

También vivo el Adviento con mi colaboración con las Asociaciones de la Familia Vicenciana, de la Asociación Nacional de la Caridad (AIC), con sus proyectos sociales, con la Asociación de la Medalla Milagrosa evangelizando a las familias con la visita de la Milagrosa, en su capilla, imitando el gesto de María a su prima Isabel, que sólo con su presencia fue motivo de alegría y de esperanza para su familia, reconociendo al hijo que ella esperaba, Juan, el Precursor, a Jesús como Salvador que María llevaba en su seno. Y también, participando en la pastoral parroquial, visitando a ancianos en sus hogares y en la residencia del pueblo, llevándoles la Comunión los domingos. ¡Y todo esto me llena de alegría y de gozo, viviendo con esperanza el tiempo del Adviento, como preparación a la Navidad, para celebrar el nacimiento de Jesucristo, nuestro Salvador!

Sor Margarita Gutiérrez Rodríguez, Hija de la Caridad de la comunidad de la Selva del Camp
Artículo publicado en el Full dominical del 1 de diciembre de 2024 (n. 3899)