El miércoles 15 de enero, el presidente de la Generalidad de Cataluña, Salvador Illa, acompañado del consejero de Justicia, Ramon Espadaler, se reunieron con el arzobispo Joan Planellas en el Palacio Episcopal de Tarragona. Después de un momento de oración en la capilla del arzobispado, durante la cual rezaron el «Adsumus» (Estamos aquí Espíritu Santo), un texto del s. VI que ha servido para empezar los grandes concilios de la Iglesia -entre ellos el Vaticano II-, el presidente Isla firmó en el Libro de Honor del arzobispado.
 
A continuación, el presidente y el consejero Espadaler repasaron una serie de temas que el arzobispo Joan les fue proponiendo.
 
Entre las cuestiones tratadas durante la reunión se encuentra la referente al patrimonio. Concretamente, hablaron de las dificultades que tiene la Iglesia para poder afrontar las obras de restauración que se van produciendo, y cómo podría articularse la ayuda pública. También comentaron que habría que encontrar la fórmula para que el arzobispado esté presente —a través de un convenio o acuerdo— en el consorcio de la Tarraco romana que se creará próximamente, y en el que solo hay entidades públicas.
 
El arzobispo Joan también informó de la necesidad de mejorar la prestación de asistencia religiosa en los hospitales públicos, residencias y otras empresas sanitarias. A raíz de la pandemia se ha dificultado el acceso y la voluntad de la Iglesia es poder acompañar. También en prisiones, porque los residentes necesitan ser escuchados por curas o voluntarios.
 
Por lo que respecta al ámbito de la enseñanza, el presidente Illa mostró interés en la propuesta de asignatura alternativa que le presentó el Dr. Planellas para los alumnos de los centros públicos que no eligen religión, a fin de mejorar la formación religiosa y cultural en general. De esta forma, se evitaría que cada año un 70% de los alumnos que acaban la escolarización obligatoria salieran siendo analfabetos en el ámbito cultural-religioso.
 
El Presidente y el consejero de Justicia quedaron impresionados gratamente del macroproyecto cultural elaborado por la Delegación de Cultura del arzobispado, cuyo objetivo es crear un itinerario cultural y turístico en la acrópolis de Tarragona, que permita recorrer 2.000 años de historia a través de diversos espacios patrimoniales. El proyecto también integra la cultura material y artística del territorio con exposiciones en el Museo Bíblico Tarraconense y en el Museo Diocesano, que muestran elementos arqueológicos y artísticos desde la prehistoria hasta la actualidad. Este itinerario pretende ofrecer una experiencia única que combina arquitectura y patrimonio cultural. La idea sería tenerlo terminado en 2031, cuando se cumplirán 700 años de la dedicación de la catedral de Tarragona por Juan de Aragón.
 
Por último, el arzobispo Joan le pidió al presidente colaboración para que los documentos vaticanos y de Iglesia en general puedan estar en catalán en la red. De esta forma, los alumnos que estudian ciencias eclesiásticas podrían referenciar los textos en nuestra lengua.