Un gran número de fieles participaron, este martes día 21 de enero, en la misa pontifical con motivo de la solemnidad de los santos Fructuoso, Augurio y Eulogio en la Catedral de Tarragona. Este año, la celebración adquirió un carácter especial por la toma de posesión de diez nuevos canónigos del Cabildo de la Catedral.

La eucaristía fue presidida por el arzobispo Joan Planellas y concelebraron el decano-presidente del Cabildo, Mn. Joan Miquel de Rivas, junto con los canónigos, presbíteros de la ciudad y el prior del monasterio de San Próspero de Camogli, Dom Francesco Pepe, o.s.b. Entre los asistentes a la celebración estuvieron presentes una representación de Camogli, encabezada por el representante del Común Paolo Terrile; los miembros del Consejo Pastoral de la Unidad pastoral Tarragona Centre, una amplia representación de la Associació Cultural Sant Fructuós, encabezada por la presidenta, Dª. Imma Teixell, así como familiares y amigos de los nuevos canónigos. También participó la Schola Cantorum dels Amics de la Catedral, que sostuvo los cantos de la celebración.

Como es habitual, la misa empezó con la procesión hasta la capilla de san Fructuoso de la Catedral, desde donde se trasladaron las reliquias de los santos mártires hasta el altar mayor.

Arzobispo Joan: «La finalidad de los canónigos es servir a los creyentes y los peregrinos»

Durante la homilía, el arzobispo Joan Planellas hizo referencia a la cátedra episcopal, «símbolo de su enseñanza apostólica» desde donde el obispo «enseña el Evangelio de Jesús, pero después esta enseñanza debe hacerse vida en el calle». Con este símbolo y con lo que narra la Passio Fructuosi, recordó que «Fructuoso no permaneció sentado en su silla esperando la voluntad de Dios, sino que se calzó y salió fuera de casa, de modo parecido a cuando Jesús salió del Cenáculo para encarar su pasión». «Fructuoso acepta la voluntad del Padre, emulando a Cristo en la cruz», dijo. Como san Fructuoso, pues, invitó a «salir fuera de casa, abrir la puerta y afrontar la realidad».

Por otra parte, también habló de los canónigos, «clérigos que durante más de 870 años han velado con celo por esta sede metropolitana y primada, por esta cátedra, de donde ha surgido la enseñanza evangélica para toda la Iglesia que peregrina en Tarragona». Refiriéndose al nombramiento de los nuevos canónigos ad tempus, explicó que quiere «que esta Catedral sea, sobre todo, una casa de oración y acompañamiento espiritual, donde se hagan unas celebraciones dignas y luminosas, donde tenga lugar el rezo de la liturgia de las horas, y donde todo el pueblo santo de Dios que se acerque pueda reconciliarse con Dios y con los demás por medio de los sacramentos de la Iglesia».

En este sentido, indicó a los canónigos que su finalidad «es servir a los creyentes y peregrinos, servir y ayudar espiritualmente a todos aquellos que pasen por esta casa, para que sean tratados como Cristo mismo». Por eso, les invitó a «recibir esas piedras vivas como si de Cristo mismo se tratara, porque la Catedral debe ser el faro de esperanza de que irradie la luz de Cristo en este Jubileo, y el faro debe estar impecable» .

Toma de posesión de los nuevos canónigos 

Una vez terminada la homilía tuvo lugar la toma de posesión de los nuevos canónigos ad tempus. Mn. Santiago Soro, Mn. Joan Àguila, Mn. Ignasi Durany, el P. Mario Buonanno, r.c.j., Mn. Agustí Ayats, Mn. Joan Cañas, Mn. Clemente Lucena, Mn. Marcus Vinícius Teixeira, Mn. Andrés Pedro Sima y Mn. Víctor Mosquera realizaron el juramento de defensa de los derechos históricos de la sede metropolitana de Tarragona y primada de las Españas.

Tras la profesión de fe, el Sr. Arzobispo les hizo el interrogatorio sobre su voluntad de cumplir su ministerio, celebrar con piedad y con fidelidad los misterios de Cristo, ejercer con dignidad y sabiduría el ministerio de la Palabra y unirse, cada día más estrechamente, con Cristo. Por último, cada uno de los nuevos canónigos juró la fidelidad y recibieron el libro de las horas. El resto de canónigos les acompañaron hasta el asiento que se les ha asignado en el Coro y se intercambiaron el ósculo de la paz.

Ya al ​​término de la celebración, Mn. Joan Miquel de Rivas, decano-presidente del Cabildo, tuvo unas palabras de agradecimiento al Sr. Arzobispo por el nombramiento de estos nuevos canónigos, a quienes aseguró que «acogemos con todo nuestro cariño para trabajar para que nuestra Iglesia sea una madre que acoja, que anime, que mime y que ilusione en este tiempo jubilar». Por su parte, Mn. Joan Cañas, en representación de los nuevos canónigos, dio las gracias por el encargo que se les encomienda y que aceptan «con ilusión, con coraje y contentos de esta tarea de cuidar espiritual y pastoralmente la iglesia que es la madre de todas las iglesias del Arzobispado». Así, dijo que con los canónigos «vienen todos los que están hoy aquí, porque sin el pueblo de Dios esto se queda muy pequeño».

Y, para terminar la fiesta de los santos Fructuoso, Augurio y Eulogio, antes de venerar las reliquias, la delegación de Camogli obsequió al Sr. Arzobispo con un cuadro de san Fructuoso como el que se encuentra en la entrada del puerto de Camogli, y un fragmento de la piedra donde la tradición dice que repuso la cabeza de san Próspero de Tarragona en el momento de su muerte.

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