Esta semana en la Carta dominical el arzobispo Joan nos habla de que la Iglesia católica ha dado a los años santos un significado espiritual, ofreciendo un perdón general y la posibilidad de renovar la relación con Dios. Es una oportunidad para profundizar en la fe y vivir el testimonio cristiano. El año santo se relaciona con la indulgencia, expresión de la misericordia de Dios frente al pecador. Pese al perdón divino, el pecado deja huella en la vida de las personas. Según el papa Francisco, la indulgencia es la remisión total de estas heridas mediante la Iglesia, permitiendo crecer en el amor y evitar recaer en el pecado. La misericordia y la indulgencia van unidas, puesto que expresan la plenitud del perdón divino. En el Año Santo, se puede obtener la indulgencia haciendo una peregrinación a una iglesia jubilar, realizando obras de misericordia y penitencia, y confesándose. Así, el cristiano experimenta la infinita misericordia de Dios.
En el espacio de la Entrevista hablamos con la doctora de Historia del Arte Medieval y profesora de la Universidad de Barcelona Francesca Español, de Villalonga del Camp, que impartió la conferencia «El retablo mayor de la Catedral», dentro del ciclo que organizan anualmente los Amigos de la catedral de Tarragona.











