Más de cincuenta representantes de las cofradías, hermandades y asociaciones de Semana Santa de la archidiócesis de Tarragona participaron, el sábado día 8 de marzo, en la tercera edición de su encuentro diocesano, organizado por el Secretariado diocesano de asociaciones de Semana Santa.
La jornada comenzó con la bienvenida del arzobispo Joan Planellas, quien recordó a los miembros de las entidades que con las manifestaciones de Semana Santa «se lleva el Evangelio a la calle, convirtiéndose en una Iglesia en salida que manifiesta el núcleo genuino de la fe cristiana haciendo presente la pasión, la muerte y la resurrección de nuestro Señor Jesucristo».
Por otra parte, haciendo referencia al Jubileo de la esperanza que celebramos este año, el Sr. Arzobispo explicó que las procesiones son «una peregrinación espiritual y de esperanza y, por tanto, esto es lo que deben transparentar». Además, también les invitó a trabajar de forma conjunta con las diferentes realidades de la Iglesia diocesana de Tarragona y a velar por encontrar nuevas generaciones que puedan hacer el relevo al frente de las asociaciones.
Mn. Joan Àguila: «Tenemos que ayudar a que muchos vivan los misterios que acompañamos a las procesiones»
Después de unos momentos de oración, la primera intervención de la jornada corrió a cargo de Mn. Joan Àguila, provicario general para la pastoral. Partiendo de la parábola del buen samaritano, expresó que en los momentos en los que nos sentimos vulnerables es cuando nace la experiencia de encuentro con Cristo. Identificando a Jesús con el buen samaritano, pero también con el hombre apaleado, Mn. Àguila aseguró que «tenemos que ayudar a que muchos vivan los misterios que acompañamos a las procesiones».
«Dios se ha hecho vulnerable ya desde el principio, cuando le contemplábamos en el pesebre, y en la pasión también le han desnudado y se ha dejado herir de muerte para salvarnos, por ser hombre herido y, al mismo tiempo, quien con sus heridas nos cura», dijo. Para vivir esta entrega, como cristianos, unidos a su Cuerpo, Mn. Joan explicó que «podemos sentirnos en comunión con aquellos miembros que más sufren, y en nuestra archidiócesis tenemos muchas estructuras y servicios que nos ayudan a vehicularlo». En este sentido, expuso que hay que ser capaces de «vivir desde el corazón, desde la exigencia, porque llevamos el tesoro de la fe».
La acción social en las cofradías
En la segunda parte del encuentro, las ponencias giraron en torno a la acción caritativa y las cofradías. En primer lugar, Mn. Peio Sánchez, párroco de la Parroquia de Santa Anna de Barcelona, y Manel Zamora, de la Confraria de la Bona Mort de Barcelona, presentaron su testimonio de trabajo conjunto en el proyecto del Hospital de Campaña que se ha ido desarrollando en las dependencias de esta Parroquia barcelonesa para dar respuesta, especialmente, a las más de 2.500 personas que duermen en la calle en la capital. «En nuestra iglesia tenemos el sagrario de la presencia de Jesús en la Eucaristía y el sagrario de los pobres; no existe un paralelismo del servicio social, y por otro lado, la vida de la comunidad cristiana», afirmó Mn. Peio.
En este sentido, para las cofradías, el sacerdote explicó que es importante que «toquen y acompañen a la realidad de las personas vulnerables». «Es importante que incorporen a las cofradías a personas vulnerables para llevar la realidad del sufrimiento, de la limitación, dentro de la entidad para compartirlo y pensar cómo podéis hacer visible esta presencia», indicó. Por su parte, Manel Zamora explicó cómo, al igual que la Parroquia de Santa Anna «cambió su forma de funcionar y dio voz y protagonismo a los últimos de la sociedad, la Confraria de la Bona Mort también cambiamos nuestra forma de ser, pero sin perder su esencia». Por eso, en la procesión que organiza la Confraria, el Sant Crist de la Bona Mort va acompañado de unos cuadros que reflejan «la presencia del sufrimiento hoy» y las personas del Hospital de Campaña también participan.
En otra intervención, el director de Cáritas Diocesana de Tarragona, Salvador Grané, expuso a los representantes de las cofradías la necesidad de que desde estas entidades se colabore con la acción caritativa que lleva a cabo la Iglesia en nuestro país. Así, presentó la tarea concreta que desarrolla Cáritas en toda la archidiócesis e invitó a las cofradías a apoyarlas a través de tres ámbitos concretos: «el voluntariado puntual o continuado, la formación y la aportación económica, en la medida de sus posibilidades, de aproximadamente un 10% del presupuesto anual».
Para cerrar el encuentro, el director del Secretariado diocesano de asociaciones de Semana Santa, Josep Ignasi Boada, tomó la palabra para remarcar la importancia de que los miembros de las cofradías tengan formación en aspectos pastorales, jurídicos y patrimoniales. Por este motivo, anunció que durante el último trimestre de este año, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Sant Fructuós organizará un curso de formación para los representantes de las cofradías. Además, también ofreció los servicios del Secretariado a las asociaciones de Semana Santa, para tejer complicidades y trabajar más en su conjunto, especialmente también en cuanto a la renovación de los estatutos de las entidades.








