En la Carta Dominical de esta semana, el arzobispo Joan nos habla del Día del Seminario, que celebramos este próximo domingo junto a la solemnidad de san José, y que este año lleva por lema «Sembradores de esperanza». Explica que los ministros ordenados tienen «el deber de anunciar la Palabra de Dios, de hacer presente al Señor celebrando los sacramentos y de servir a la comunidad desde los cargos pastorales».

Esta semana, en el Full Dominical entrevistamos a Virginia Alfaro, misionera laica vicenciana, que pronunció la conferencia de inicio de la campaña de Manos Unidas en la archidiócesis de Tarragona. Con ella hablamos sobre la labor que lleva a cabo a través de la familia vicenciana, y también sobre cómo la colaboración con Manos Unidas ha sido esencial en muchos aspectos. Asegura que «uno de los hechos que identifica a Manos Unidas es la relación de respeto y trabajo con los socios locales para llevar adelante y financiar proyectos».

Este segundo domingo de Cuaresma continuamos este camino con la reflexión que nos ofrece Mn. Isidre Foguet, que, coincidiendo con el Día del Seminario, nos invita a «favorecer y potenciar todo aquello que ayude a reconocer las inmensas inyecciones de esperanza que el presbiterado, encarnado en una multitud de presbíteros ejemplares de todos los tiempos, ha llevado a cabo en todo tipo de campos». Además, también resalta que «sería necesario acercar y hacer más accesible a la comunidad el sacramento del perdón, para que los penitentes pudieran disfrutar del abrazo amoroso de Dios Padre al hijo pródigo».

Por su parte, Mn. Josep Bofarull, en su reflexión mensual, nos recuerda que nuestro mundo se sostiene gracias a los «gestos y decisiones llenas de estimación desinteresada». En este sentido, tiene un recuerdo para Mn. Xavier Fort, ya que «su actitud permanentemente acogedora y respetuosa fue la orientación clave para llegar a nuestra ordenación presbiteral», expresa.