En la Carta Dominical de esta semana el arzobispo Joan nos habla de la virtud teologal de la esperanza. Explica que se trata de «confiar en un futuro mejor pese a las muchísimas decepciones vividas en el pasado y en el presente». En este sentido, «la esperanza pide una inocencia del corazón: es la capacidad de saber descubrir este rincón de inocencia en nosotros mismos y en el corazón de los demás».

Este Domingo de Ramos, Mn. Josep Maria Gavaldà nos ofrece un amplio recurso catequético para profundizar en las celebraciones propias de la Semana Santa. Nos explica, para cada uno de los días centrales, qué conmemoramos y algunos de los elementos más destacados de las celebraciones que tienen lugar.

Por su parte, Mn. Rafael Serra, asesor doctrinal de la Delegación diocesana para la liturgia, nos presenta una reflexión a partir de la adoración de la Cruz del Viernes Santo. «El Señor murió por reunir a los hijos de Dios dispersos por el mundo. No nos reunimos porque sí, ni siquiera por un convencionalismo religioso, lo hacemos porque Cristo, Hijo del Dios viviente, ha muerto por nosotros», expresa.
Por otro lado, este domingo publicamos la intención de oración que el papa Francisco contagia, para el mes de abril, al Apostolado de la Oración. Y también nos hacemos eco de las principales celebraciones que presidirá el arzobispo Juan Planellas durante la Semana Santa.