La Catedral de Tarragona ha estrenado el espectáculo «El camino de la luz», que se podrá ver hasta el 7 de septiembre, de jueves a domingo, en cuatro pases -a las 21h, 21.30h, 22h y 22.30h. Se trata de un recorrido sensorial a través de tres espacios emblemáticos del templo: el rosetón, el órgano y el retablo mayor. Es un viaje donde la luz y la música acompañan al visitante para conectarlo con la belleza, la espiritualidad y la historia de este templo de más de 2.200 años.
El viaje comienza por el espectacular rosetón, del s. XIV, que presenta la forma de un círculo, expresión de infinidad divina. Poéticamente podría describirse como el ojo de Dios, y de ella emana la creación del mundo. La génesis del mundo es pura energía, luz. El rosetón simboliza el universo creado por Dios. En el centro encontramos un solo rodeado de estrellas: una imagen del cosmos. Debajo, en la portalada, escenas de la creación de Adán y Eva nos hablan del principio de la humanidad. Todo comienza con la luz, con la energía que da vida a todo lo que existe.
El camino sigue por el imponente órgano, con su caja de estilo renacentista plateresco que fue construido entre 1561 y 1567. Cuando las puertas del órgano son cerradas vemos una pintura de la Anunciación. Cuando se abren, aparecen el Nacimiento y la Resurrección de Cristo, dos momentos clave de la fe cristiana. Su nacimiento es una luz para la humanidad, y su resurrección, una luz que vence a la muerte. La música que suena en ese espacio tiene un poder especial. Ya en tiempos antiguos, Pitágoras decía que la música seguía proporciones matemáticas que regían el universo. San Agustín también afirmaba que la música nos eleva y nos acerca a la divinidad. Así, el sonido nos conecta con el orden del cosmos y nuestro mundo interior.
A continuación se llega a la tercera estación en el magnífico retablo mayor, obra de Pere Joan, esculpido entre 1426 y 1434. Está dedicado a la titular de la catedral, San Tecla, y muestra escenas de su vida y martirio. Vemos también a la Virgen con el Niño, flanqueada por Santa Tecla y San Pablo. Además, hay figuras como San Fructuoso, que representa a los primeros cristianos de Tarraco, y San Olegario, símbolo de la Tarragona medieval. El retablo es como una gran narración en piedra y madera: está la infancia de Jesús, su pasión, muerte, resurrección y ascensión, así como Pentecostés y la coronación de María. Este conjunto artístico nos habla de las raíces de la fe en Tarragona y Cristo como luz del mundo. La luz que iniciaba el camino al rosetón culmina aquí, donde la imagen de la Virgen María con el Niño se transforma simbólicamente en la cruz, y la cruz en un símbolo de vida y esperanza para la humanidad.
Éste es el resumen del espectáculo «El camino de la luz», que gracias a los efectos lumínicos ya la música se subraya este relato y se redimensiona la visión física de este gran tesoro artístico. La génesis de la creación a la que evocaba el rosetón ha abierto un camino de luz que culmina en este retablo donde la Virgen María con el Niño Jesús se convierte en punto focal para transformarse en cruz y ésta en símbolo de triunfo y sentido final de la vida de la humanidad.
El espectáculo puede verse de jueves a domingo, del 24 de julio al 7 de septiembre, en cuatro pases: a las 21h, a las 21.30h, a las 22h ya las 22.30h. Al final del recorrido se servirá a todos los participantes en la visita una copa de cava en el claustro de la Catedral.








