Los seminaristas del Seminario Mayor Interdiocesano de Cataluña, junto con los de los seminarios de Terrassa, Alcalá de Henares, Toledo y Cartagena, participaron, el sábado día 28 de febrero, en una audiencia privada con el papa León XIV. El encuentro contó también con la participación de los obispos de la Conferencia Episcopal Tarraconense, entre los que se encontraba el arzobispo Joan Planellas, y los formadores y rectores de los seminarios, entre los que también estuvo presente el rector del Seminario de Tarragona, Mn. Clemente Lucena.

Durante la audiencia, el Papa recordó que «el seminario es siempre un signo de esperanza para la Iglesia», y que la formación de los futuros presbíteros debe estar sostenida por el hecho de tener «una mirada sobrenatural de la realidad». En este sentido, aseguró que «tener una visión sobrenatural no significa huir de la realidad, sino aprender a reconocer la acción de Dios en lo concreto de cada jornada; una mirada que no se improvisa ni se delega, sino que se aprende y ejercita en lo ordinario de la vida».

El papa León XIV expuso que esta mirada sobrenatural «nace de lo más sencillo y decisivo de la vocación: estar con el Maestro». De este modo, afirmó que el fundamento de la formación sacerdotal es «permanecer con Él y dejarse formar desde dentro; ver a Dios actuar y reconocer como Él obra en la vida propia y en la de su pueblo», dejando que el protagonista de este camino vocacional sea «el Espíritu Santo, que configura el corazón, enseña a corresponder a la gracia y prepara una vida fecunda al servicio de la Iglesia».