Una treintena de jóvenes de la archidiócesis participaron, el pasado sábado día 14 de marzo, en el retiro cuaresmal organizado por la Delegación diocesana para la juventud, que tuvo lugar en el Col·legi Dominiques de Tarragona.

Los jóvenes siguieron dos itinerarios distintos, según la edad. Por un lado, el grupo formado por los jóvenes menores de edad realizaron varios talleres para profundizar en la oración, empezando previamente por una dinámica a partir de un juego con agua que les llevó a la conclusión de que no cualquier agua puede saciar la sed.

El primer taller que realizaron los jóvenes contó con tres espacios. En el primero, aprendieron varias definiciones sobre la oración y pudieron expresar cómo definían ellos mismos la oración. En un segundo espacio vieron cómo varios espacios pueden convertirse en adecuados para la oración, y se les invitó a construir su lugar de oración en su habitación. Y, por último, una tercera parte en la que hablaron de los momentos que cada uno puede encontrar a lo largo del día para la oración.

El segundo taller del retiro trató sobre los diferentes tipos de oración a partir de situaciones cotidianas que podemos vivir en nuestro día a día: de petición, de perdón, de acción de gracias, de alabanza o de adoración. Los jóvenes escribieron una oración personal de cada uno de estos tipos.

Por último, en el tercer taller, los jóvenes pudieron pedir tres deseos a una lámpara maravillosa. A partir de esta dinámica, se explicó que la oración no es una lámpara a través de la cual puedes pedir deseos materiales, sino que es un momento para ponernos en relación al Padre.

Por otro lado, el grupo de jóvenes mayores de edad se reunieron en la capilla del colegio para compartir una jornada de oración, reflexión y silencio. En una primera parte, después de escuchar a unos testigos de otros jóvenes, tuvieron un rato de conversación sobre los momentos de la vida en los que tuvieron sed, es decir, etapas de vacío, de crisis, de inquietud o de búsqueda del sentido.

A partir de esta pregunta inicial, se les invitó a compartir cómo habían intentado saciar esta sed antes de encontrar la paz con Jesús, como la samaritana, momento de encuentro que también compartieron. Por último, también reflexionaron sobre su relación con Dios y el testimonio que pueden dar a otros jóvenes que todavía no han experimentado el encuentro con Cristo.

Después de este primer momento de reflexión y testimonio, los jóvenes tuvieron un espacio de adoración en el Santísimo Sacramento expuesto. Al finalizar, todos los jóvenes se encontraron en la capilla donde tuvo lugar la oración final.

Participación a las 24 horas para el Señor

Después del almuerzo, por la tarde, los jóvenes que habían participado en el retiro cuaresmal cerraron esta jornada añadiéndose a las 24 horas para el Señor, en la iglesia de Sant Antoni de Pàdua, donde acompañaron la oración ante el Santísimo Sacramento durante una hora.

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