En la Carta Dominical de esta semana, el arzobispo Joan nos habla de la vocación al ministerio ordenado a partir del Evangelio de la resurrección de Lázaro, coincidiendo con el Día del Seminario. Explica que «el grito de Jesús ante la tumba —“¡Lázaro, sal fuera!”— es una llamada que resuena con fuerza vocacional». En este sentido, recuerda que «la vocación sacerdotal es, en esencia, una llamada a salir: salir de uno mismo, salir del miedo, salir hacia una vida entregada».

Este domingo, en el Full Dominical entrevistamos al obispo de Solsona, Mons. Francesc Conesa, que este año dirigió los ejercicios espirituales del clero de la archidiócesis de Tarragona. Con él hablamos, entre otros temas, sobre la vivencia del tiempo cuaresmal. Explica que la Cuaresma «es un tiempo en el que la Iglesia nos llama a la conversión, un tema constante en la vida de la Iglesia». Así, se trata de un «camino que recorremos como pueblo de Dios y en el que queremos renovar la vida de la comunidad y de la Iglesia», expone.

En cuanto a la reflexión cuaresmal de esta semana, nos la ofrece el seminarista diocesano Diego Navarro, que nos comenta la quinta palabra de Jesús en la Cruz: «Tengo sed». Afirma que «Jesús, en su grito, está sediento de que nadie se pierda, y esta llamada de redención resuena entre nosotros, que muchas veces buscamos distracciones y compensaciones que no nos sacian del todo».