La Hna. Núria Bigorra Panadès, carmelita misionera teresiana de la comunidad de la Residència Santa Teresa de Valls, falleció el pasado sábado día 12 de septiembre a la edad de 98 años.

Nacida el 5 de junio de 1928 en Vilaverd, ingresó en la Casa Madre de Tarragona de la congregación de las Carmelitas Misioneras Teresianas a la edad de 35 años. La Hna. Núria fue destinada a la vida apostólica de la Congregación y sirvió a la Iglesia en la atención personal directa a seminaristas, presbíteros, obispos y cardenales.

Especialmente, su servicio se desarrolló en la archidiócesis de Tarragona, donde atendió al cardenal Benjamín de Arriba y Castro, ya los arzobispos Josep Pont i Gol, Ramon Torrella Cascante y Lluís Martínez Sistach. A este último, con quien ha tenido una relación de amistad hasta los últimos días, también le sirvió en Barcelona, ​​hasta que él se retiró. Además, también atendió al papa Benedicto XVI durante su visita a Barcelona para la consagración de la Sagrada Família en 2010.

La tarea que llevaba a cabo la Hna. Núria era de cocinera y de cuidar que no les faltara nada de uso y servicio personal. Su misión ha sido casi maternal con el cuidado de quienes han traído un peso de responsabilidad en la Iglesia catalana. Ya retirada en la Residència Santa Teresa de Valls, la religiosa carmelita oraba por los sacerdotes que había conocido en el Seminario, algunos de los cuales todavía la visitaban.

Sus sesenta y dos años de vida religiosa han estado marcados por una simpatía innata, que convertía su conversación y trato en un rato muy placentero. Le gustaba mucho estar en compañía de las hermanas. La Hna. Nuria era muy devota del santo rosario, y también tenía una gran devoción por san José. Hacía celebrar muchas misas por sus familiares fallecidos y, en esta última etapa de su vida, pasaba muchos ratos orando ante el sagrario.

Descanse en la paz de Cristo.