{"id":27764,"date":"2023-11-14T15:51:50","date_gmt":"2023-11-14T14:51:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/2023\/11\/14\/epidemia-de-solitud\/"},"modified":"2023-11-14T15:55:58","modified_gmt":"2023-11-14T14:55:58","slug":"epidemia-de-solitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/epidemia-de-solitud\/","title":{"rendered":"Epidemia de soledad"},"content":{"rendered":"<p>Cuando el sol va a la puesta y sus rayos se van amarillento, me encanta repasar las flores de la azotea de casa. En el paso al exterior, me sorprende que las hojas de un<em> anthurium<\/em> sean flores. Fuera, los primeros son dos rosales que luchan contra el pulg\u00f3n: los d\u00e1bamos por perdidos y no paran de ir floreciendo rosas. Luego sigue una ufana hortensia de flores p\u00e1lidas, pero turgentes. Al lado, una gardenia, medio escondida, se hace notar por el olor penetrante de sus flores blancas. Me olvidaba de una peque\u00f1a torreta, llena de peque\u00f1as flores blancas de nombre desconocido. Despu\u00e9s, un inmenso ficus benjamina, de hojas de color verde intenso y brillante, me invita al abrazo. Giro el \u00e1ngulo y, a ambos lados, la buganvilla, la reina de la azotea, florece a desdiger flores fucsias a lo largo de las ramas. El alf\u00e9izar de la otra ventana lo ocupan tres cicl\u00e1menes de flores siempre ertas. La barandilla la ornamentan otras plantas de tonos verdosos y rojizos en las puntas y una planta con tallos trepadores llenos de flores acampanadas que atraen la mirada. No s\u00e9 su nombre, pero est\u00e1n ah\u00ed. Todas lucen porque alguien las ama y las cuida.<\/p>\n<p>Arriba y abajo de mi calle hay personas. Viven, trabajan, miran, hablan. Nos interesamos todos. Nos acompa\u00f1amos hasta donde es posible y prudente. Estamos seguros de ayudarnos en cualquier percance. Aunque todo el mundo tiene su familia, contamos unos con otros para superar la \u201cepidemia de soledad\u201d.<\/p>\n<p>En la casa de abajo, M. y A. siempre discretos, se nos ofrecieron, en todo y por todo, en la torpeza de la pandemia. M\u00e1s abajo, la C. y el J.M., siempre tienen a punto el saludo sonriendo. M\u00e1s all\u00e1, alguien aparece intermitentemente y nos ignoramos. En la calle, vive una familia con la que nos conocemos y nos ayudamos desde hace muchos a\u00f1os: la de la R., la otra R. grande y la E., que van afrontando sus vejez avanzadas con l ayuda de la fe y la comuni\u00f3n. En la casa de encima, tenemos vecinas nuevas, madre e hija, de las que todav\u00eda no sabemos el nombre, pero tienen dos balcones que gozan de mirar. M\u00e1s arriba vive la P. de toda la vida, una luchadora con mala salud de hierro. Despu\u00e9s M., la decana del pueblo, con 102 a\u00f1os de servicio familiar amoroso y sacrificado. El otro d\u00eda, despu\u00e9s de recibir el Pan de la Eucarist\u00eda, me dijo seria y convencida: \u00abAmar es lo m\u00e1s importante, si no amas pierdes el camino\u00bb. M\u00e1s all\u00e1, arriba, se acompa\u00f1an en la ancianidad penosa el Ll. siempre afable, y la R., con la ayuda de la hija M.. As\u00ed podr\u00edamos ir detectando las flores y las plantas, las familias que re\u00fanen a nuestro pueblo. Todas cuentan si alguien las ama y las cuida.<\/p>\n<p>T\u00fa tambi\u00e9n podr\u00edas hacer un ejercicio similar, repasando a los vecinos de tu escalera o de tu calle. Ser\u00eda el primer paso para poder aportar tu inter\u00e9s y cari\u00f1o contra la epidemia de soledad. Frase esta que escuch\u00e9 a una muy famosa novelista estadounidense, que tach\u00f3 de peor dolor de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Josep Bofarull<\/strong>, pbro.<br \/>\nArt\u00edculo publicado en el <a role=\"link\" href=\"http:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13668\/1\/fd3843.pdf\" target=\"\" rel=\"noopener\"><em>Full dominical del 5 de noviembre de 2023 (n. 3843)<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el sol va a la puesta y sus rayos se van amarillento, me encanta repasar las flores de la azotea de casa. En el paso al exterior, me sorprende [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":27762,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[142],"tags":[],"class_list":["post-27764","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-edt"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27764\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}