{"id":88418,"date":"2026-03-12T17:07:50","date_gmt":"2026-03-12T16:07:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/2026\/03\/12\/n-328-del-fang-a-la-llum-una-teologia-de-la-mirada\/"},"modified":"2026-03-12T17:11:01","modified_gmt":"2026-03-12T16:11:01","slug":"n-328-del-fang-a-la-llum-una-teologia-de-la-mirada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/n-328-del-fang-a-la-llum-una-teologia-de-la-mirada\/","title":{"rendered":"N. 328. Del barro a la luz. Una teolog\u00eda de la mirada"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.6&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.6&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.6&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.6&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<p>15 de marzo de 2026<\/p>\n<p>Este domingo se lee el segundo de los relatos del Evangelio de San Juan que les dec\u00eda la semana pasada, y se nos presenta a Jes\u00fas como la luz del mundo. El relato del ciego de nacimiento (Jn 9,1-41) es una de las p\u00e1ginas teol\u00f3gicas m\u00e1s densas de todo el cuarto Evangelio. No es s\u00f3lo una curaci\u00f3n: es una revelaci\u00f3n progresiva de la identidad de Jes\u00fas y, al mismo tiempo, un juicio espiritual sobre la forma en que el ser humano se relaciona con la luz.<\/p>\n<p>Ante un hombre ciego de nacimiento, los disc\u00edpulos formulan la pregunta t\u00edpica de la teolog\u00eda retributiva: \u00abMaestro, \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3: este o sus padres para que naciera ciego?\u00bb. La pregunta no es inocente. Presupone que el sufrimiento es siempre consecuencia de una culpa. Jes\u00fas desmonta radicalmente este esquema: \u00abNi este pec\u00f3 ni sus padres, sino para que se manifiesten en \u00e9l las obras de Dios\u00bb. Aqu\u00ed no hay una explicaci\u00f3n causal, sino una orientaci\u00f3n teol\u00f3gica: el dolor no es el lugar del castigo, sino el lugar posible donde puede actuar la mano de Dios. El ciego no es un problema que explicar, sino una historia que salvar. La mirada de Jes\u00fas no busca culpables, sino posibilidades de luz.<\/p>\n<p>Jes\u00fas escupe en tierra, hace barro y unge los ojos del ciego. El gesto es profundamente simb\u00f3lico. Recuerda el pasaje del G\u00e9nesis, cuando Dios model\u00f3 al hombre con el polvo de la tierra y le infundi\u00f3 el aliento de vida. Aqu\u00ed Jes\u00fas no solo cura, sino que recrea. El ciego no recibe \u00fanicamente visi\u00f3n f\u00edsica, sino que es introducido en una nueva manera de existir. La luz no es un a\u00f1adido externo, sino una nueva ontolog\u00eda, una nueva forma de vivir.<\/p>\n<p>El relato se convierte en un verdadero proceso catecumenal. El ciego pasa por etapas: primero habla del \u00abhombre que se llama Jes\u00fas\u00bb. Despu\u00e9s lo llama \u00abprofeta\u00bb. Y finalmente reconoce: \u00abCreo, Se\u00f1or\u00bb, y se postra. La luz exterior conduce a la luz interior. Ver no es todav\u00eda creer. Pero quien acepta la luz acaba reconociendo el rostro de Dios. El pasaje muestra tambi\u00e9n c\u00f3mo la fe nace a menudo como un relato personal frente a la sospecha y la hostilidad de los dem\u00e1s. El ciego se convierte en testigo. Y el testimonio siempre incomoda.<\/p>\n<p>La iron\u00eda dram\u00e1tica del texto es clara: los que ven son los que no ven; los que no ven son los que acaban viendo. Los fariseos poseen la Ley, el Templo, la doctrina correcta. Pero su saber se convierte en un muro. Su seguridad se transforma en opacidad. La ceguera no es falta de informaci\u00f3n, sino resistencia a la revelaci\u00f3n. El pecado, en el Evangelio de Juan, no es inmoralidad, sino cerraz\u00f3n a la luz: \u00abSi fuerais ciegos, no tendr\u00edais pecado; pero como dec\u00eds que veis, vuestro pecado permanece\u00bb.<\/p>\n<p>Aceptar a Jes\u00fas es dejarse iluminar existencialmente. Es permitir que su verdad penetre en las zonas oscuras de la propia vida. La luz, en Juan, no es neutra: revela y juzga. Consuela y desestabiliza. Cura, pero tambi\u00e9n denuncia. Se nos propone, por tanto, una espiritualidad humilde: reconocer la propia ceguera. Aceptar ser tocados por el barro, por la fragilidad. Obedecer una palabra que no siempre se entiende. Dar testimonio, aunque cueste. Y, finalmente, adorar. Solo quien ha pasado por la noche puede reconocer la luz.<\/p>\n<p>Vuestro,<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u2020 Joan Planellas i Barnosell<br \/><em>Arzobispo metropolitano de Tarragona y Primado<\/em><em>Inici del formulari<\/em><\/p>\n<p><em>Final del formulari<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>15 de marzo de 2026 Este domingo se lee el segundo de los relatos del Evangelio de San Juan que les dec\u00eda la semana pasada, y se nos presenta a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-88418","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartes-dominicals-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88418"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":88422,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88418\/revisions\/88422"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}