{"id":88953,"date":"2026-03-20T08:47:43","date_gmt":"2026-03-20T07:47:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/2026\/03\/20\/n-329-deslligueu-lo-i-deixeu-lo-caminar\/"},"modified":"2026-03-20T08:49:37","modified_gmt":"2026-03-20T07:49:37","slug":"n-329-deslligueu-lo-i-deixeu-lo-caminar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/n-329-deslligueu-lo-i-deixeu-lo-caminar\/","title":{"rendered":"N. 329. \u00abDesatadlo y dejadlo andar\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.6&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<p>22 de marzo de 2026<\/p>\n<p>El Evangelio de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro nos sit\u00faa ante el coraz\u00f3n mismo de la fe cristiana: Jes\u00fas es el Se\u00f1or de la vida, capaz de vencer incluso la muerte. Pero este relato no habla solo de un milagro pasado, sino que es una palabra viva que interpela hoy a la Iglesia y, de manera especial, al planteamiento vocacional de cada cristiano y, particularmente, dado que celebramos el D\u00eda del Seminario, de aquel que siente la llamada al ministerio ordenado.<\/p>\n<p>L\u00e1zaro es aquel a quien Jes\u00fas ama, pero que, parad\u00f3jicamente, ha de pasar por la enfermedad, el silencio y la tumba. Tambi\u00e9n la vocaci\u00f3n sacerdotal nace del amor de Jes\u00fas, pero no queda exenta de momentos de oscuridad, de fragilidad y de muerte aparente. Dios no llama a personas perfectas, sino a hombres reales, con sus miedos y l\u00edmites, que han de confiar en que el Se\u00f1or es m\u00e1s fuerte que cualquier tumba.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no llega enseguida. Esta espera desconcierta a Marta y Mar\u00eda, como a menudo desconcierta todo camino vocacional: los tiempos de Dios no son los nuestros. El futuro presb\u00edtero debe aprender, ya desde el seminario, a vivir en la confianza, a perseverar incluso cuando parece que Dios calla. La vocaci\u00f3n madura precisamente en la paciencia y en la fe.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas llega, no evita el dolor: llora. Este detalle es profundamente sacerdotal. El sacerdote est\u00e1 llamado a tener un coraz\u00f3n semejante al de Cristo, capaz de conmoverse ante el sufrimiento humano. Antes de resucitar, Jes\u00fas comparte el llanto. Antes de hablar de vida eterna, entra en el duelo. As\u00ed tambi\u00e9n el ministerio ordenado est\u00e1 llamado a acompa\u00f1ar, escuchar, llorar con el pueblo, no desde la distancia, sino desde la proximidad.<\/p>\n<p>El grito de Jes\u00fas ante la tumba \u2014\u00ab\u00a1L\u00e1zaro, sal afuera!\u00bb\u2014 es una llamada que resuena con fuerza vocacional. Dios contin\u00faa llamando a hombres a salir de sus seguridades, de sus tumbas personales, para ponerse al servicio del Evangelio. La vocaci\u00f3n sacerdotal es, en esencia, una llamada a salir: salir de uno mismo, salir del miedo, salir hacia una vida entregada.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas tambi\u00e9n pide la colaboraci\u00f3n de la comunidad: \u00abDesatadlo y dejadlo andar\u00bb. Aqu\u00ed hay una dimensi\u00f3n pastoral clave para el D\u00eda del Seminario. Las vocaciones no crecen solas. Necesitan una comunidad que desate, que libere, que acompa\u00f1e. El seminario, las familias, las parroquias y toda la Iglesia tienen la responsabilidad de crear espacios donde los futuros sacerdotes puedan crecer con libertad, discernimiento y alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Finalmente, L\u00e1zaro vuelve a la vida, pero no para vivir para s\u00ed mismo. Su vida resucitada se convierte en signo de la gloria de Dios. As\u00ed tambi\u00e9n el presb\u00edtero est\u00e1 llamado a ser signo de vida nueva en medio del pueblo, testimonio de que Dios contin\u00faa actuando, perdonando, levantando y dando esperanza. En este D\u00eda del Seminario, el Evangelio de L\u00e1zaro nos recuerda que la vocaci\u00f3n sacerdotal es una obra de la vida que Dios hace crecer en medio de las fragilidades humanas. Oremos por los futuros sacerdotes, para que escuchen la voz de Jes\u00fas que los llama por su nombre, y para que toda la Iglesia sepa desatarlos con estima y confianza, para que puedan caminar libremente al servicio del Reino.<\/p>\n<p>Vuestro,<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u2020 Joan Planellas i Barnosell<br \/><em>Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado<\/em><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>22 de marzo de 2026 El Evangelio de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro nos sit\u00faa ante el coraz\u00f3n mismo de la fe cristiana: Jes\u00fas es el Se\u00f1or de la vida, capaz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-88953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartes-dominicals-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88953"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":88957,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88953\/revisions\/88957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}