{"id":96992,"date":"2026-07-23T13:16:24","date_gmt":"2026-07-23T11:16:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/2026\/07\/23\/n-347-quan-la-veritat-ens-fa-lliures\/"},"modified":"2026-07-23T13:17:54","modified_gmt":"2026-07-23T11:17:54","slug":"n-347-quan-la-veritat-ens-fa-lliures","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/n-347-quan-la-veritat-ens-fa-lliures\/","title":{"rendered":"N. 347. Cuando la verdad nos hace libres"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.7&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.27.7&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.7&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.7&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<p><em>26 de julio de 2026<\/em><\/p>\n<p>En el Consistorio de cardenales de finales del mes pasado se pidi\u00f3 una Iglesia \u00abcapaz de reconocer sus propios errores\u00bb, que recupere la \u00abcredibilidad\u00bb y que pueda \u00abhablar con autoridad en favor de la dignidad de la persona, la paz, la reconciliaci\u00f3n y el bien com\u00fan\u00bb. De hecho, hay realidades que una comunidad preferir\u00eda no tener que afrontar nunca. Los abusos sexuales y los abusos de poder dentro de la Iglesia son una de ellas. Durante demasiado tiempo, el dolor de muchas v\u00edctimas qued\u00f3 silenciado, minimizado u ocultado. Hoy sabemos que el silencio no protege a nadie; al contrario, acaba protegiendo el mal y dejando todav\u00eda m\u00e1s indefensas a las personas que lo han sufrido.<\/p>\n<p>Por eso, el primer deber de toda comunidad cristiana es escuchar. Escuchar sin prejuicios, sin prisas por justificar, sin la tentaci\u00f3n de relativizar los hechos porque nos incomodan. Quien ha sufrido un abuso no necesita explicaciones te\u00f3ricas, sino ser reconocido en su dignidad, acogido con respeto y acompa\u00f1ado con verdad.<\/p>\n<p>Ahora bien, ser\u00eda un error pensar que el problema se reduce \u00fanicamente a los abusos sexuales. En su origen encontramos, con frecuencia, una deformaci\u00f3n m\u00e1s profunda: el abuso de poder. Cuando la autoridad deja de vivirse como un servicio y se convierte en un privilegio; cuando el ministerio se identifica con la superioridad; cuando se confunde la obediencia con la sumisi\u00f3n ciega o el respeto con la falta de transparencia, se abre un terreno peligroso. Jes\u00fas advirti\u00f3 claramente a sus disc\u00edpulos que entre ellos no deb\u00eda ser as\u00ed: \u00abQuien quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos\u00bb (Mc 10,44).<\/p>\n<p>La Iglesia no puede ser cre\u00edble si no est\u00e1 dispuesta a dejarse purificar por el mismo Evangelio. La verdad puede ser dolorosa, pero solo la verdad libera. Reconocer los errores no debilita a la comunidad; la hace m\u00e1s honesta. Pedir perd\u00f3n no es una estrategia de comunicaci\u00f3n; es una exigencia de la conversi\u00f3n cristiana. Y establecer mecanismos de prevenci\u00f3n, transparencia y rendici\u00f3n de cuentas no es desconfiar de las personas, sino amarlas lo suficiente como para protegerlas. Tambi\u00e9n conviene evitar otro extremo: identificar a toda la Iglesia con los cr\u00edmenes de algunos de sus miembros. Miles de sacerdotes, religiosos y laicos viven cada d\u00eda una entrega generosa, discreta y fiel. Su dedicaci\u00f3n no borra el mal cometido, pero tampoco el mal cometido anula el bien que tantas personas realizan en nombre de Cristo. La justicia exige distinguir sin confundir.<\/p>\n<p>Este es, probablemente, uno de los grandes retos de nuestro tiempo: aprender que la fidelidad a la Iglesia no consiste en negar sus heridas, sino en ayudar a que cicatricen. El peor enemigo de la comuni\u00f3n no es la verdad, sino su ocultaci\u00f3n. Solo una Iglesia humilde, capaz de escuchar, de rectificar y de poner siempre a la persona en el centro, podr\u00e1 ser un signo cre\u00edble del amor de Dios. El Evangelio no nos promete una comunidad perfecta. S\u00ed nos invita, en cambio, a ser una comunidad que no tiene miedo de la luz. Porque solo aquello que se pone ante la luz puede ser sanado. Y solo una Iglesia que se atreve a mirar de frente sus heridas podr\u00e1 seguir anunciando con esperanza que Dios hace nuevas todas las cosas.<\/p>\n<p>Vuestro,<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u2020 Joan Planellas i Barnosell<br \/>Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26 de julio de 2026 En el Consistorio de cardenales de finales del mes pasado se pidi\u00f3 una Iglesia \u00abcapaz de reconocer sus propios errores\u00bb, que recupere la \u00abcredibilidad\u00bb y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-96992","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartes-dominicals-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96992","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96992"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96992\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":96994,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96992\/revisions\/96994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}