Cáritas Diocesana de Tarragona ha presentado este jueves día 13 de junio su memoria anual correspondiente a la acción social desarrollada en toda la archidiócesis a lo largo del año 2018. Durante el año pasado atendió directamente 5.549 personas, atención que llegar a beneficiar a un total de 15.638 personas a través de alguno de los 26 proyectos. Según Cáritas Diocesana se trata de una cifra estable respecto al año anterior que muestra que la pobreza se ha enquistado y alerta de que aunque la crisis económica ha pasado, sus consecuencias continúan afectando a muchas familias sin ningún horizonte de mejora.

Este hecho queda constatado en el reciente informe FOESSA de Cáritas Española, según explicó Salvador Grané, director de Cáritas Diocesana de Tarragona. «El número de personas en riesgo de exclusión social en España es de 8,5 millones (un 18,4% de la población). De estos, un 4,1 millones son personas en situación de exclusión social severa y un 1,8 millones de personas se encuentran en una situación social extremadamente grave», afirmó.

A pesar de la reducción progresiva del paro, desde Cáritas han apuntado que la precariedad laboral es una realidad creciente que se concreta en contratos a tiempo parcial o de corta duración. Este hecho provoca que el 14% de las personas que trabajan sean trabajadores pobres y en exclusión. De las personas atendidas por Cáritas, un 71% está en paro y busca trabajo, de ahí la importancia de los programas de acompañamiento a la inserción laboral impulsados ​​desde Cáritas que han atendido a más de un millar de personas. Entre ellas, más de doscientas han encontrado trabajo gracias a diferentes cursos y talleres ocupacionales.

Los migrantes, un reto

En la presentación de la Memoria, Cáritas ha hecho énfasis en el aumento de las personas llegadas huyendo de conflictos y de la miseria y buscando nuevas oportunidades. «Un 26% de los inmigrantes que atendemos en la archidiócesis se encuentran en situación irregular, lo que dificulta su acceso al mercado laboral y como consecuencia, poder disponer de una vivienda digna», destacó Grané.

Perfil de las personas atendidas

La mayoría de las personas que se acercan a Cáritas para pedir ayuda son mujeres, un 63,4%, de ahí que se hable de la feminización de la pobreza. Las familias con mayor riesgo de vulnerabilidad son las personas solas (un 22% de las personas atendidas) y las que tienen hijos a su cargo que representan un 56% de las atendidas (36% son parejas y un 20% familias monoparentales). Además, un 37% de las personas beneficiadas son menores de edad.

Cerca de la celebración del Día de la Caridad, que procede en la solemnidad de Corpus, desde Cáritas también se hace un llamamiento a la colaboración tanto sea económica -que ha descendido últimamente entre un 20 y un 30% – como de voluntariado especializado para dar cobertura a los diversos programas que impulsan. Cáritas Diocesana de Tarragona cuenta con 1.170 personas voluntarias y 36 profesionales contratados.

La presentación de la Memoria 2018 ha contado con la asistencia de la Sra. Pilar Ribas, coordinadora de acción social de Cáritas Diocesana; la Sra. Goretti Cebrián, coordinadora de voluntariado y formación, y Mn. Santiago Soro, delegado diocesano de pastoral social. Mn. Soro ha destacado la importancia de acompañar los procesos de las personas que se acercan a Cáritas velando porque «siempre se puedan sentir como en casa». También ha hecho referencia a las palabras que Mons. Jaume Pujol, arzobispo emérito, ha escrito en la Memoria y ha dado la bienvenida a Mons. Joan Planellas como presidente de Cáritas Diocesana.

 

Start typing and press Enter to search

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR

Aviso de cookies