El día 2 de febrero celebramos lo que popularmente conocemos como la fiesta de la Candelaria recordando la presentación de Jesús en el Templo, la purificación de la Virgen María y su advocación bajo el nombre de la Candela. La presentación de Jesús en el Templo y la purificación de la Virgen María se convierten en cuarenta días después del nacimiento del Salvador. Es el cuarto misterio de gozo del Santo Rosario y cuando la tradición manda que retiramos nuestros belenes.
La presentación de Jesús en el templo es narrada en Lc 2,22-38 y también en el evangelio apócrifo Pseudo-Mateo (XV,1-3). Siguiendo el precepto de la Ley referente a la purificación, Jesús fue presentado ante Dios en el Templo de Jerusalén como todo primogénito judío, en recuerdo de los primogénitos de Egipto salvados por Dios. José y María hicieron la prescriptiva ofrenda al Templo con un par de tórtolas o de pichones. Simeón, hombre justo y piadoso, tomó en brazos al niño Jesús y bendijo a Dios por haberle permitido contemplar el Salvador, la gloria de Israel, la luz revelada a las naciones. Es esa luz que simboliza las candelas que encendemos en esta festividad. Simeón bendijo a José y María. A la Virgen le profetizó: «Este niño será motivo de que muchos caigan y muchos se levanten en Israel; será una bandera que encontrará contradicción, ya ti misma una espada te traspasará el alma. Así se revelarán los pensamientos escondidos en el corazón de muchos» (Lc 2,34-35). También una profetesa llamada Ana, de edad muy avanzada, daba gracias a Dios y hablaba del niño Jesús a todos los que esperaban que Jerusalén sería liberada (cf. Lc 2,36-38).
En las reservas del Museo Diocesano de Tarragona se conserva una mesa al óleo, renacentista, datada de 1610, con la escena de la presentación de Jesús en el Templo realizada por Cristòfor Hortoneda, pintor montblanquín (activo entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII). En origen, esta obra formaba parte de un compartimento de la predela de un retablo, el resto del cual se ha perdido. La procedencia original la desconocemos. En 1925 ingresó en el fondo del Museu Diocesà y fue adquirida por Mn. Jaume Bofarull en un almonedero de Tarragona.
La obra aparece firmada y fechada: «XPOFORUS O(RTONEDA). FACIEBAT. 1610». Aun así, la Dra. Sofia Mata apunta que aunque esté firmada por Hortoneda se trata de un ejemplo más tardío de sus trabajos. Parece ser una copia de menor calidad de la «Presentación en el Templo», obra del autor, representada en un compartimento del retablo del Santo Nombre de Jesús procedente de Santa Maria de Montblanc (1602) que se encuentra en el Museu Comarcal de la Conca de Barberà. La escena se desarrolla en el interior del templo de Jerusalén en un ambiente con un altar y cuatro columnas de fondo. Todos los personajes se disponen en torno al altar. De izquierda a derecha aparecen San José y la Virgen María arrodillada que realiza la ofrenda de las dos tórtoras o pichones a un sacerdote. En el centro, el anciano Simeón presenta al Niño al Sumo Sacerdote ya la derecha la profetessa Anna señala al Niño hablando de Él a un grupo de personajes.
Andreu Muñoz Melgar, director del Museu Diocesà de Tarragona
Artículo publicado en el Full dominical del 4 de febrero de 2024 (n. 3856)








