Siguiendo con las prioridades pastorales de la archidiócesis que, entre otros, apuestan por el despliegue efectivo de las unidades pastorales en todo el territorio, los días 3 y 4 de octubre tuvo lugar una primera parte del curso de formación de equipos rectores que ha promovido la Escuela de Pastoral de Institut Superior de Ciències Religioses Sant Fructuós.
Las primeras unidades pastorales que están realizando esta formación son las de la Mare de Déu de la Pineda, el Baix Priorat y Caminem amb Maria. Así, sus equipos rectores se encontraron en la Casa Sant Josep – La Salle de Cambrils para participar en esta formación que dirigieron Mn. Joan Àguila, provicario general para la pastoral, y el coordinador diocesano de la pastoral y la formación, Marcel Pallejà.
El transcurso de estas dos primeras jornadas estuvo marcado por los momentos de oración, de conocimiento mutuo y de formación. Así, las primeras dinámicas de la tarde del viernes sirvieron para conocerse las distintas unidades parroquiales representadas y sus miembros. Además, a partir del fragmento de la serie The Chosen que muestra la llamada de los discípulos, se generó un espacio de reflexión sobre la llamada vocacional que recibieron los participantes en la formación.
Al día siguiente, el sábado, se desarrollaron los primeros temas de la formación. En primer lugar, se trató el estilo de servicio del agente de pastoral que forma el equipo rector, siguiendo el modelo que propone Jesús de un liderazgo fundamentado en el servicio, la integridad personal, la humildad, la comunidad, el amor y la compasión, y la visión esperanzada. A partir de esa parte de formación teórica se llevaron a cabo algunas dinámicas a partir de posibles casos para aplicar estos principios.
Por otro lado, el segundo tema tratado fue la importancia del conocimiento y la cohesión entre los miembros del equipo rector. A partir de la parábola de los talentos se realizaron dinámicas para identificar los dones que tienen las personas que forman el equipo, los roles que pueden asumir y las necesidades formativas existentes.
Por último, esta primera parte del curso de formación de equipos rectores cerró con algunas indicaciones para el trabajo en equipo, como son el compromiso, la confianza, la complementariedad, la coordinación y la comunicación. Todo ello, para trabajar en una misma misión, que es la evangelización, con los valores que nos transmite el Evangelio y con una visión de futuro que permita definir cómo se quiere que se conviertan en las comunidades parroquiales de las unidades pastorales.








