Cada segundo domingo de mayo, la ermita de la Mare de Déu del Remei se llena con motivo de la festividad que celebra la comunidad cristiana de Alcover y también de las parroquias de esta Unidad pastoral. Se trata de un día que se convierte en signo de una Iglesia que camina unida, celebra la fe y fortalece los vínculos que la sostienen.

La jornada, que organizó el grupo parroquial de Dones del Remei con la colaboración del Ayuntamiento de Alcover y del restaurante de la ermita, este año también sirvió como fiesta de fin de curso de la catequesis de toda la Unidad pastoral: los niños que se preparan para recibir la primera comunión y los que hacen la catequesi para la confirmación, junto con sus familias.

Al mediodía tuvo lugar la celebración de la eucaristía en la explanada de la ermita, donde se habían reunido a un centenar de personas. El coro parroquial sostuvo los cantos de la misa. Acto seguido, se hizo el almuerzo, al final del cual el alcoverense Joan Marc ofreció un rato de animación para los niños.

Por la tarde, tuvo lugar el rezo del santo rosario, y seguidamente se hizo la presentación y bendición de los niños de la catequesis a la Mare de Déu del Remei, un momento que puso de relieve el papel fundamental de la familia como espacio de transmisión de la fe. Tras la veneración de la imagen, se bendijeron y repartieron las rosas entre los asistentes y se ofreció una merienda para los niños.