Mensaje del arzobispo de Tarragona ante la visita del Papa a Cataluña

A pocos días del inicio de la visita apostólica del Santo Padre, el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, desea que las palabras que nos dirija León XIV «resuenen entre nosotros con la sencillez y la profundidad del Evangelio». «El papa León nos invitará a volver constantemente a lo esencial: a Jesucristo, centro de nuestra vida personal y comunitaria», señala.

En una sociedad marcada a menudo por la rapidez, la fragmentación y la incertidumbre, «León XIV nos hará una llamada clara a profundizar en la vida interior, a recuperar el valor del silencio, de la oración, de la escucha de la Palabra de Dios y de la celebración de los sacramentos. Solo una Iglesia arraigada en el encuentro con el Señor puede llegar a ser realmente misionera», argumenta.

«Su voz será, sin duda, una llamada a la responsabilidad social. Fieles a la doctrina social de la Iglesia, seremos exhortados a situar en el centro la dignidad de toda persona, especialmente de los pobres, de los migrantes, de quienes sufren la soledad y de todos aquellos que corren el riesgo de quedar excluidos, fruto de una cultura del descarte. La fe no nos aparta del mundo; nos envía a él como testigos de fraternidad, de justicia y de paz», afirma el arzobispo Joan.

Ante todo lo que ha supuesto la organización de esta visita, el arzobispo de Tarragona manifiesta lo siguiente:

«Agradezco el trabajo que están realizando y que realizarán los voluntarios y otros profesionales, que están dedicando muchas horas de esfuerzo para que todo salga perfectamente. La visita del Santo Padre ha sido posible gracias al cardenal Joan Josep Omella, quien —recordándole lo que le había prometido el papa Francisco— lo ha invitado y le ha abierto las puertas de nuestra casa. A nuestro cardenal debemos agradecerle, por tanto, que León XIV esté estos días con nosotros en Cataluña. Con gran acierto, el cardenal Omella ha puesto al frente de la organización de los actos a personas de su total y absoluta confianza, como el obispo auxiliar David Abadías y el P. Enric Puig, que están realizando una gran labor.

En los últimos días han surgido algunas interpretaciones que, con la voluntad de explicar al Santo Padre nuestra realidad, implicaban posibles desavenencias entre los obispos. Una cosa es ver los problemas e intentar buscar soluciones, y otra muy distinta es presentar como enfrentada la excelente relación que mantenemos entre los obispos de las diócesis con sede en Cataluña. Ante estos hechos, también el cardenal Omella ha sabido escuchar y posicionarse correctamente.

Así pues, os deseo a todos que disfrutéis de la presencia del papa León XIV y que podamos mostrarle nuestra unidad y nuestro afecto hacia él».