Càritas Catalunya ha presentado, este jueves día 2 de julio, la Memoria del año 2025 de las diez Cáritas diocesanas con sede en Catalunya, un documento que recoge la acción social desarrollada durante el último año y que constata las problemáticas que generan una realidad de pobreza cada vez más compleja, con varios factores que dificultan gravemente los procesos de inclusión social de las personas en situación de vulnerabilidad.
El acto, que ha tenido lugar en el Seminari. Casa de Cultura de Tarragona, empezó con la intervención de Salvador Grané, de Càritas Diocesana de Tarragona, que dio la cifra total de hogares atendidos por las diez Cáritas catalanas, 86.128, que representa un total de 199.571 personas acompañadas a lo largo del año 2025.
En este sentido, Grané se ha referido al mensaje de «lucha contra la pobreza ya favor de la dignidad de todas las personas, sin distinción», que hizo el papa León XIV durante su viaje apostólico.
Crecimiento económico con desigualdades
El presidente de Cáritas Catalunya, Salvador Busquets, ha constatado el contexto social actual, en el que «hay un crecimiento económico y, a la vez, un aumento de la desigualdad», debido a que «los frutos de la bonanza económica no se redistribuyen». En este sentido, ha remarcado que «la pobreza se consolida como un fenómeno profundo, que tiene que ver con causas estructurales; que es multidimensional, afecta a características importantes de las personas, y es sostenido en el tiempo».
Busquets ha señalado los grandes factores que generan situaciones de pobreza. Por un lado, ha hablado de la vivienda como «principal motor de exclusión». También ha recordado que «el trabajo digno sigue siendo una asignatura pendiente, porque cuatro de cada cinco personas que atendemos a Cáritas busca trabajo y no encuentra o bien es precaria». Además, ha indicado que «la protección a las familias con niños sigue siendo insuficiente, y crecer en pobreza triplica el riesgo de privación material en la etapa adulta». Por último, ha hablado de la importancia «de una respuesta comunitaria que permita crear vínculos con la comunidad de referencia de las personas que acompañamos».
Ante estas realidades, el presidente de Cáritas Catalunya ha pedido el compromiso de las instituciones públicas en tres ámbitos distintos. En primer lugar, implementando «una política de vivienda que permita el acceso a las personas vulnerables y que puedan mantenerla, ampliando el parque de vivienda social, aprobando la proposición de ley de medidas transitorias y urgentes para hacer frente al sinhogarismo y aplicando la figura del padrón sin domicilio fijo».
En relación al apoyo a las familias con niños y adolescentes, Busquets ha reclamado «la prestación universal por crianza y la gratuidad y universalidad de la etapa educativa de los 0 a los 3 años». En esta línea, ha constatado que «los niños de las familias vulnerables son los menos protegidos en nuestro país, lo que generará condiciones de conflictividad social en un futuro».
Por último, ha puesto en valor la aplicación de «proyectos para crear espacios de comunidad», pero ha pedido «reforzar la respuesta comunitaria para que las personas se puedan sentir vinculadas y se conviertan en más resistentes a las situaciones duras que viven».
Datos de la Memoria 2025
Neus Puigsubirà, miembro del Observatorio de la realidad social de Cáritas Catalunya, ha presentado los datos más destacados de la actuación que las diez Cáritas con sede en Catalunya llevó a cabo durante el año 2025 a través de los 2.084 proyectos en activo, tarea que ha sido posible gracias a todas las personas que forman Cáritas: 11.110 voluntarios, 674 trabajadores y 18.103 colaboradores y gracias a la inversión de 53 millones de euros, de los cuales el 82% se ha destinado directamente a la acción social.
En cuanto al perfil de las casi 200.000 personas acompañadas, ha destacado que el 58% fueron mujeres, mientras que el 52% de los 86.128 hogares atendidos contaban con niños y adolescentes, y el 55% no disponían de una vivienda digna. Además, el 46% de las personas atendidas estaban en situación administrativa irregular, el 60% se encontraban en paro y el 19% tenían un trabajo precario.
La acción de Cáritas se extiende a través de diversos ámbitos con el objetivo de acompañar todas las situaciones de vulnerabilidad, y lo hace con programas como el de acogida y acompañamiento, que atendieron a 81.220 personas; el de cobertura de las necesidades básicas, con 69.677 personas acompañadas; el de sin hogar y vivienda, que atendió a 9.376 personas; el de inserción laboral, con 10.541 personas atendidas, o el de familia e infancia, con un total de 7.465 acompañadas.
Puigsubirà ha recordado que «detrás de cada dato existe una persona, una historia de superación que alimenta nuestra esperanza».








