Cáritas Parroquial de l’Espluga de Francolí ha iniciado una campaña para encontrar un local privado de cesión gratuita en el centro del municipio para ubicar el punto de distribución de productos de primera necesidad y, si es posible por las dimensiones del local, el ropero Filigrana. Esta necesidad se ha producido a raíz del abandono de las instalaciones de la antigua sala parroquial, afectadas por aluminosis, el pasado mes de septiembre, por el riesgo de derrumbe que suponía.

Desde entonces Cáritas realiza el reparto de alimentos en un pequeño local provisional cedido por el Ayuntamiento, pero que dificulta mucho el desarrollo del servicio y mantiene cerrado el ropero Filigrana. El Ayuntamiento y la Parroquia han estudiado la posibilidad de trabajar con una alternativa viable, teniendo en cuenta la carencia de equipamientos municipales disponibles para esta actividad. Inicialmente, se había previsto que el Ayuntamiento pagaría un alquiler, pero ha tenido que descartarse debido al Plan de Saneamiento municipal.

Ante esta situación compleja, el Consejo Parroquial de l’Espluga y el equipo de voluntariado de Cáritas hacen este llamamiento para localizar un local privado disponible en el centro del pueblo. Dado que todos los ingresos que recibe Cáritas deben priorizarse para ayudar a las familias vulnerables, el gasto de un alquiler es inviable, ya que supondría tener que dejar de comprar alimentos. Sin embargo, Cáritas sí asumiría los gastos corrientes del local.