Esta semana, en la sección En portada, nos escribe Mn. Antoni Pérez de Mendiguren, arcipreste del Tarragonès, que nos habla de las peregrinaciones a Tierra Santa «esperando que dentro de un año la situación haya mejorado, de manera que nos permita volver a visitar la amada Tierra Santa». Explica que «los cristianos de Tierra Santa, que es verdaderamente lo más importante y valioso que tiene aquella tierra santa que tanto amamos, nos esperan y nos piden que vayamos, que seamos solidarios con ellos, que les ayudemos a mantener encendida la llama de la fe cristiana en todos aquellos lugares que para nosotros son santos, y lo son porque Jesús estuvo allí, pero también son santos porque siguen siendo testigos del amor de Dios porque hay cristianos que viven, que oran y que mantienen el recuerdo del Evangelio de Jesucristo».

En la sección Retalls de vida, Mn. Josep Pascual nos expone una vivencia que tuvo con un joven con permiso penitenciario que le pidió confesarse. En este sentido, reflexiona sobre el sacramento de la reconciliación: «La Iglesia ejerce el ministerio del perdón, no por estamentos, sino a través de toda la comunidad, confiando el servicio a su ministro, así como lo es de Dios.»

Por su parte, Mn. Josep Bofarull, en Què passa al món?, nos ofrece también una vivencia que tuvo, en este caso, con el papa san Juan Pablo II y con el papa Francisco, dos encuentros que le hicieron llegar a una conclusión: «Dos hombres de Dios al servicio de la unidad de la Iglesia y de la fraternidad de la humanidad, cada uno a su manera, guiados por el Espíritu y por el Evangelio.»