La campaña de la declaración de la renta que ha comenzado durante este mes de abril tiene una importancia primordial para la Iglesia. Es muy importante que los contribuyentes marquen la casilla 105 para realizar una contribución a la Iglesia católica que no cuesta dinero, ya que sólo indica que el 0,7% de la base imponible se destinará a la Iglesia. Esta cruceta es totalmente compatible con la que puede marcarse para otros fines sociales. El Dr. Jordi Sardà, ecónomo de la archidiócesis de Tarragona, nos habla de este pequeño gesto que hace posible toda la labor que lleva a cabo la Iglesia.
—¿Por qué marcar la X en la casilla 105 de la declaración de la renta?
Desgraciadamente, en nuestra sociedad no todo el mundo tiene las mismas oportunidades, ni las mismas habilidades o capacidades. Esto, muchas veces, produce que tengamos una sociedad desigual y que un importante volumen de personas necesiten nuestra ayuda. Precisamente, marcar esta crucecita nos permite llegar a toda esa gente que lo necesita.
—¿Y a quién ayudamos?
Tenemos un gran abanico de personas a las que se está ayudando. Desde un punto de vista económico, se ayuda a las personas que necesitan recibir alimentos, se paga el material escolar a los niños de las familias que no pueden hacerlo, o se ayuda a pagar los alquileres de pisos. Y, por otro lado, también existe todo otro ámbito de actuación en el que, por ejemplo, se visitan personas que están solas, se acompañan personas enfermas a los hospitales que necesitan una palabra amiga de consuelo, o sencillamente damos un gorro de lana al marinero que llega al puerto, o ayudamos a mujeres que quieren salir adelante con su embarazo pese a muchas.
—¿La sociedad sabe bien qué supone esta X en la casilla de la Iglesia?
Es evidente que existe un conjunto de organizaciones de la Iglesia que casi todo el mundo las conoce, como Cáritas o Manos Unidas. Pero también ofrecemos un gran número de servicios que muchas veces se hacen en silencio, sin hacer ruido ni publicidad, pero que están ahí y que tienen una importancia vital. Si la Iglesia no ofreciera esta ayuda, el Estado tendría un problema muy importante porque no podría llegar, de ninguna manera, a cubrir las necesidades que actualmente la Iglesia católica está cubriendo.
—¿Qué reciben las diócesis a través de la casilla de la declaración de la renta?
Cuando nosotros marcamos la casilla de la Iglesia, la Agencia Tributaria recauda y separa todo ese dinero y lo entrega a la Conferencia Episcopal Española, que les hace llegar a todas las diócesis del Estado. No todas las diócesis reciben la misma cantidad de dinero, existen una serie de criterios que hacen que la cantidad sea superior o inferior.
—¿Es cierto que ha descendido el importe recaudado a través de la declaración de la renta?
No. Lo que ocurre es que el Estado está aumentando la recaudación tributaria y, consecuentemente, también está aumentando, en valores nominales, la casilla de la Iglesia. En estos últimos años, se da a través de ambos factores: el incremento de la recaudación ha aumentado y también ha habido más gente que ha marcado la casilla 105. Yo creo que la sociedad debe ser muy consciente de que la Iglesia católica está haciendo un servicio que vale para todos. Nosotros no preguntamos si una persona va o no a misa, lo importante es la persona, sea quien sea y venga de donde venga. Por eso es muy importante marcar la X, porque necesitamos recursos para poder sacar adelante todos los proyectos que tenemos en marcha. Pero no sólo esta colaboración es importante, también necesitamos personas, voluntarios para poder atender todos los servicios y ayudas que ofrecemos.
—¿Es necesario que la sociedad sea más solidaria y comprometida?
Por supuesto. Sí se trata de tener recursos económicos, pero necesitamos también tener recursos humanos. La Iglesia intenta ayudar y llegar a todos, a los que tienen una necesidad puntual y también a los que necesitan una ayuda continua. Pero no sólo la gente sin recursos se beneficia de nuestra ayuda. Los servicios que ofrecen los sacerdotes en las parroquias, el mantenimiento del legado patrimonial que tenemos también es responsabilidad de la Iglesia, lo que cuesta mucho dinero. Por tanto, es importante marcar esta X.








