El Seminario. Casa de Cultura de Tarragona acogió, este sábado día 3 de octubre, la jornada de formación y envío pastoral diocesano, una matinal que dio inicio al nuevo curso pastoral 2026-2027, en el que las líneas de acción pastoral se orientarán a profundizar la relación personal con Cristo ya sentirse acompañados e integrados en el seno de la Iglesia.
La jornada, que fue presidida por el arzobispo Joan Planellas, reunió una representación de muchas de las realidades de la archidiócesis de Tarragona: presbíteros, diáconos, seminaristas, consagrados y consagradas, laicas con misión pastoral, responsables y miembros de las delegaciones y los secretariados, miembros de los consejos pastorales, catequistas, y representantes de las asociaciones, movimientos, organizaciones y otras realidades que configuran nuestra Iglesia diocesana. En total, unas doscientas personas de todo el territorio diocesano.
«Comunidades en conversión pastoral»
Tras la bienvenida y la oración inicial, comenzó la charla formativa de la jornada que, con el título «Comunidades en conversión pastoral», corrió a cargo de Mn. José Antonio Cano, presbítero murciano que ha formado parte de la Comisión Permanente de la Acción Católica General en España.
Mn. Cano empezó la conferencia asegurando que «nos encontramos en el tiempo de gracia que el Señor nos ha regalado a cada uno de nosotros para que podamos encontrarnos con Él, para que podamos anunciarlo y muchos otros hombres y mujeres se puedan encontrar con Él». Por eso, es el momento propicio «para llevar a cabo esa renovación que se nos está pidiendo, esa conversión», añadió. En este sentido, remarcó que «venimos de una situación de cristiandad, donde todo el mundo era cristiano, pero esto ya ha pasado y, sin embargo, seguimos utilizando modelos y patrones de cristiandad que no funcionan y no dan fruto».
A partir de este contexto, expuso que «hay que dar el salto de una pastoral de cristiandad o de mantenimiento a una pastoral misionera; de la pastoral de la campana a la pastoral del timbre, que supone salir al encuentro del otro». Así, recordó que «el último gran mandato de Jesús es hacer discípulos», e invitó a reflexionar sobre si la actividad pastoral de las parroquias o de otras realidades diocesanas están respondiendo a este mandamiento.
Para llevar a cabo esta conversión pastoral, Mn. José Antonio explicó que hay que ser «audaces y creativos a la hora de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las comunidades», un proceso en el que debemos exudar «nuestro compromiso en la transformación de nuestra realidad, de nuestro mundo como testigos de Jesucristo en medio de nuestra sociedad».
Así, como discípulos «nos toca despertar el interés en el otro, porque Jesucristo le está gritando y, a veces, no somos conscientes ni de la sed que tenemos, la sed del agua viva que Jesús promete a la samaritana». En este sentido, para la conversión pastoral es imprescindible «sentir la urgencia de que el Evangelio llegue a muchas personas». «Eso ya es garantía de que empezaremos a andar», dijo. También destacó la importancia de apostar por «una pastoral de procesos, y no tanto de eventos», así como de «la formación de acompañantes».
Por último, Mn. Cano trató a algunos de los pilares que deberían tener todas las parroquias en clave de conversión pastoral: «la proclamación del kerigma, es decir, el núcleo de la fe; el discipulado y acompañamiento de los procesos de fe personales o comunitarios; la oración y la celebración; el ministerio de la caridad y el sentido de comunidad y comunión en las parroquias». El sacerdote cerró la charla invitando a los agentes de pastoral a soñar los procesos de conversión para sus comunidades e ir viendo cómo se pueden llevar a cabo.
Presentación de la nueva exhortación pastoral del Sr. Arzobispo y envío pastoral
Una vez finalizada esta primera parte de la jornada, tuvo lugar la celebración del envío pastoral al claustro de Sant Pau, frente a la capilla románica. El acto comenzó con la oración de la hora menor, durante la cual el arzobispo Joan Planellas dirigió unas palabras a los participantes en los que les habló de este curso, enmarcado en el trienio pastoral que comenzó en el 2025 con el lema «Id y anunciad».
Además, el Dr. Planellas presentó la nueva exhortación pastoral que ha publicado y que se entregó a todos los participantes, La brisa suave del Espíritu. Se trata de un documento en el que se lleva «la presencia discreta y real del Espíritu en un horizonte de discernimiento para ir viendo, en el silencio, qué nos va pidiendo a nuestras comunidades».
Esta nueva exhortación pastoral se estructura en dos partes: una primera donde el arzobispo Joan fundamenta la acción de la Iglesia diocesana de Tarragona dentro del marco del Concilio Vaticano II y el Concilio Provincial Tarraconense 1995. A partir de aquí, se abre una segunda parte donde este marco teórico se concreta en algunas propuestas pastorales la archidiócesis de Tarragona desde diversos aspectos: la centralidad de la vocación, el catecumenado y el bautismo de adultos, la formación del pueblo santo de Dios, la diocesanidad, la aplicación de la Acción Católica General y el servicio de los laicos con misión pastoral.
Tras esta presentación, tuvo lugar el envío diocesano de todos los agentes de pastoral que, en primer lugar, profesaron públicamente la fe. Seguidamente, recibieron la bendición por parte del Sr. Arzobispo, que les envió a «anunciar el Evangelio a sus hermanos en nombre de la Iglesia». La jornada cerró con la toma de posesión de los nuevos responsables de las delegaciones, secretariados y otras realidades diocesanas.








