El martes, 19 de noviembre, el Museu Diocesà de Tarragona abre sus puertas de 17 a 20.30 h. En este horario, la entrada será libre para todos —el acceso es por el claustro de la catedral—. Será una forma de celebrar que han finalizado los trabajos de musealización de las últimas salas del Museu —Renacimiento, Barroco y Época contemporánea—, con las que se alcanza uno de los objetivos principales que se marcó, hace tres años: reordenar, dignificar y dotar de un relato diacrónico al museo, para presentar la cultura material y artística cristiana de la Iglesia de Tarragona desde la época paleocristiana hasta el siglo XXI.

El Museu Diocesà de Tarragona está formado por cinco salas que ofrecen un recorrido cronológico, desde época prehistórica hasta el siglo XXI. Los orígenes de las colecciones se remontan a mediados del siglo XIX, aunque no fue fundado hasta 1914. Por aquel entonces, el arzobispo Antolín López Peláez lo inauguró con un fondo que constaba de objetos litúrgicos y obras de arte procedentes del Cabildo Catedralicio, de parroquias de la archidiócesis, de congregaciones religiosas y de particulares. Con el tiempo, las colecciones han ido creciendo y actualmente se conservan ya cerca de 10.000 objetos.

Del Museu, que conserva objetos litúrgicos de los siglos VI-VII y tallas de los siglos XII y XIII, destacan sus colecciones góticas (siglos XIV-XV), especialmente de pintura, escultura y orfebrería, entre las que se pueden encontrar obras de autores de la corriente internacional tan destacados como Bernat Martorell, Jaume Ferrer II o Lluís Borrassà. Del renacimiento, el Museo expone obras de producción local, mientras que del barroco (siglos XVII y XVIII) sobresalen las obras de Lluís y Francesc Bonifàs i Massó.