En la Carta Dominical de esta semana, el arzobispo Joan nos habla de las personas migrantes, coincidiendo con la Jornada mundial del migrante y el refugiado que se celebra este domingo. Nos recuerda que el tema de las migraciones es un problema porque «la casi totalidad de personas afectadas se ven obligadas a migrar, se ven obligadas a irse de casa». En este sentido, asegura que «el problema no son, en ningún caso, las personas, sino las situaciones y las causas que obligan a las personas a marcharse, a huir de casa, a abandonar lo suyo». Por eso, expone que «migrar es un derecho, pero también lo es no tener que migrar forzadamente».
Por otro lado, este domingo entrevistamos a M. de l’Esperança Amill, vicepresidenta de la Asociación Bíblica de Catalunya, entidad que este sábado organiza el acto de conmemoración del quincuagésimo aniversario de su fundación. Con ella conversamos sobre estos cincuenta años de trayectoria, ejerciendo el apostolado bíblico desde varias vertientes. Amill explica que ABCat ha sido y es «un verdadero don de Dios para la Iglesia que peregrina por tierras catalanas, ha dado muchos frutos».
Por su parte, Mn. Josep M. Gavaldà, doctor en Teología moral, nos sigue desgranando la declaración Dignitas infinita. En este caso, nos habla de dos problemáticas de nuestra sociedad que atentan contra la dignidad humana: el aborto y la eutanasia.








