La nueva distribución territorial de la archidiócesis, que fue aprobada el pasado mes de enero, incorporaba la creación de veinticuatro Unidades pastorales, agrupaciones de parroquias que trabajan conjuntamente con unos criterios pastorales comunes en clave misionera y sinodal. Estas Unidades pastorales deben constituir Consejos Pastorales como organismos que manifiestan la Iglesia presente en la UPA y fomentan la comunión y la acción evangelizadora.
Son varias las Unidades pastorales que ya poseen el Consejo Pastoral constituido. Es el caso de la Unidad pastoral de Santa Coloma de Queralt, la de Falset, la de Tarragona o la que se ha constituido el pasado martes día 21 de noviembre en la Unidad pastoral de Sant Miquel Arcàngel, que incluye las parroquias de l’Espluga de Francolí, Vimbodí i Poblet, Blancafort, Vallclara, Vilanova de Prades y Senan.
En este último caso, se ha constituido un Consejo Pastoral formado por el coordinador de la UPA y rector de las parroquias, Mn. Antonio Rosario; el diácono de esta UPA, Mn. Miquel Barcos; una representante de la comunidad de hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna de l’Espluga, y siete representantes de las parroquias que integran la Unidad pastoral. Además, está previsto que se incorporen otros laicos con responsabilidades delegadas en evangelización y formación, liturgia y piedad popular, acción caritativa y social y comunicación.








