La Santa Seu ha hecho público, este miércoles día 6 de mayo, el programa oficial del santo padre León XIV para el Viaje Apostólico que hará en España del 6 al 12 de junio, con paradas y más de una veintena de actos en Madrid, Barcelona, ​​Gran Canaria y Tenerife.

Llegada y celebraciones a Madrid

La llegada del Papa tendrá lugar la mañana del sábado día 6 de junio en el aeropuerto internacional Adolfo Suárez Madrid/Barajas, donde será recibido por los Reyes y otras autoridades. Seguidamente, se trasladará al Palacio Real, donde habrá un encuentro institucional de recibimiento y bienvenida con Sus Majestades, junto con los representantes de las demás instituciones, la sociedad civil y el cuerpo diplomático.

Por la tarde de esta primera jornada, León XIV visitará el proyecto social CEDIA 24 Horas de Cáritas, un centro especializado en la atención integral y el acompañamiento de personas sin hogar. A las 20.30 h, en la plaza de Lima de Madrid, habrá una vigilia de oración con los jóvenes, que incluirá la adoración eucarística.

Al día siguiente, domingo día 7 de junio, solemnidad del Corpus Christi, el Santo Padre presidirá una misa multitudinaria a las 10.00 h en la plaza de Cibeles de Madrid, después de la cual habrá una procesión con el Santísimo Sacramento. A las 18.00 h, en el Movistar Arena de Madrid, tendrá lugar un acto con los representantes del mundo de la cultura, el arte y la economía.

La última jornada en Madrid, el lunes día 8, empezará en la Nunciatura, donde el Santo Padre recibirá al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y, posteriormente, se dirigirá a los miembros del Congreso y del Senado en el marco de una sesión conjunta en el Congreso de los Diputados. Después, el Papa se encontrará con todos los obispos españoles en la sede de la Conferencia Episcopal Española. Por la tarde habrá dos celebraciones: a las 18.00 h una oración ante la Virgen de la Almudena, en la Catedral de Madrid, y a las 19.00 h un encuentro con la comunidad diocesana de Madrid en el estadio Santiago Bernabéu.

Montserrat y la Sagrada Família, actos centrales en Catalunya

El martes día 9, después de un encuentro con los voluntarios en Madrid, el Santo Padre viajará en avión hasta el aeropuerto internacional Josep Tarradellas de Barcelona/El Prat. El primer acto en Barcelona tendrá lugar a las 13.00 h en la Catedral de Santa Creu Santa Eulàlia, donde presidirá la oración de la hora menor con los voluntarios. A las 20.00 h, tendrá lugar una vigilia de oración en el Estadi Olímpic Lluís Companys.

Al día siguiente, miércoles día 10, el papa León XIV se trasladará a la diócesis de Sant Feliu de Llobregat para visitar el Centro Penitenciario Brians 1 y, seguidamente, a las 12.00 h presidirá el rezo del santo rosario en la abadía de Santa Maria de Montserrat, donde comerá con la comunidad benedictina. De nuevo en Barcelona, ​​a las 16.30 h presidirá un encuentro en la Parroquia de Sant Agustí con las realidades de caridad y asistencia diocesanas de Barcelona. Por último, en la basílica de la Sagrada Familia, presidirá la eucaristía a las 19.30 h, al final de la cual realizará la bendición de la torre de Jesucristo.

Visita a las Islas Canarias

Por último, el jueves día 11 de junio viajará hasta las Islas Canarias, donde llegará a la base aérea de Gran Canaria/Gando. A las 11.40 h. celebrará un encuentro con las realidades de acogida a los migrantes en el puerto de Arguineguín. Ya a las 13.30 h presidirá el encuentro con los obispos, presbíteros, diáconos, seminaristas, miembros de la vida consagrada y agentes de pastoral en la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria. Esta jornada cerrará con la eucaristía que tendrá lugar a las 18.30 h en el Estadio de Gran Canaria.

La última jornada de este viaje apostólico empezará con el traslado en avión hasta la isla de Tenerife, donde tendrá un encuentro con los migrantes del centro Las Raíces. Seguidamente, en la plaza de Cristo de La Laguna, habrá un encuentro con las realidades de integración de los migrantes, mientras que a las 12.15 h presidirá la misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Ya por último, a las 14.30 h, habrá la ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Tenerife Norte-Los Rodeos, desde donde saldrá en avión para regresar a Roma.

Carta de los obispos de las diócesis con sede en Catalunya ante la visita del papa León XIV:
«Bendito el que viene en nombre del Señor» (Mt 21,11)

A las puertas de la próxima visita del Santo Padre León XIV a nuestra tierra, los obispos de las diócesis con sede en Catalunya manifestamos la alegría y la esperanza que este acontecimiento genera en todos nosotros. Con estas breves líneas reconocemos el gozo de esta visita, al mismo tiempo que se aviva en nosotros la conciencia de reconocernos humildes servidores de todo el pueblo de Dios.

«Yo he pedido por ti para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos» (Lc 22,32). Estas son las palabras que Jesús dirige a Pedro durante la última cena. Y es el mandato que el Santo Padre viene a cumplir y que sostiene su misión: fortalecernos en la fe. Siendo fuertes en el Señor, es Él mismo quien abre en nosotros el horizonte de la esperanza y nos invita a vivir según el criterio de la caridad.

Desde esta misión clara que tiene el Papa, a imagen de Jesús, el buen Pastor, de estar muy cerca de toda la humanidad, queremos invitar a todas las comunidades cristianas de nuestra tierra a vivir esta visita como una experiencia viva de fe. «Levantad la mirada» es la invitación de estos días para fijarnos nuevamente en Jesús. La cruz elevada que corona la basílica de la Sagrada Família de Barcelona y que León XIV bendecirá, es expresión de la necesidad de mirar con fe a Jesucristo, muerto y resucitado, esperanza nuestra. Desde la cruz experimentamos la vida como una alegría misteriosa que nos impulsa a seguir con firmeza nuestro camino.

El Santo Padre viene a Catalunya, como en 1982 nos visitó san Juan Pablo II y en 2010 Benedicto XVI. Lo hace en un momento complejo y apasionante. Nuestro mundo vive retos urgentes. Con las palabras que sin duda nos dirigirá seremos invitados a no acomodarnos resignadamente en los conflictos, las injusticias ni el sufrimiento. No podemos de ninguna manera dar la espalda a los más necesitados, a los más heridos y a los más pobres. Vivir la fe significa hacernos cercanos, disponibles para todos los que necesiten una mano amiga, desde la sencillez de Cristo, el que ha venido a dar la vida y a lavar los pies de nuestros cansancios cotidianos.

Deseamos que esta visita sea un claro eco de la paz de Cristo resucitado, siempre «desarmada y desarmante». La voz profética del Papa es expresión de su deber, como enviado a anunciar el Evangelio de la paz en todo el mundo. Os invitamos a uniros al clamor del Papa en favor de la paz y a darle nuestro apoyo. Acompañarlo en esta visita no quiere ser más que una expresión de paz y de esperanza en un mundo nuevo, como él mismo afirmaba: «¡Basta de la idolatría del yo y del dinero! ¡Basta de la exhibición de poder! ¡Basta de la guerra!» (Oración por la paz, 11 de abril de 2026). Se trata de un clamor compartido por quienes queremos seguir el Evangelio de Jesús y por todas las personas de buena voluntad.

Anhelamos que los encuentros que viviremos próximamente —en directo o a través de los medios de comunicación— nos impulsen a ser cada vez más la Iglesia que peregrina en esta tierra: creyente, creíble, misionera, acogedora y coherente con su hoja de ruta, el Evangelio. Nuestras comunidades deben aspirar a convertirse en espacios de reconciliación, de diálogo, de oración y de una fe verdaderamente viva, es decir, fraterna y filial. Las numerosas realidades eclesiales de nuestro presente, y especialmente las más jóvenes, deben poder ser acompañadas y conocidas como lo que son: una realidad llena de matices, que quiere ser expresión del misterio del Amor de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Más aún. No queremos descuidar de ningún modo la expresión más bella de la fe, aquella que a través del servicio generoso manifiesta de manera concreta qué significa amar. Así lo descubrimos en Jesús y en el misterio de la entrega total que Él hace en la cruz. «Levantad hacia Él la mirada. Os llenará de luz» (Sal 34,6), así progresaremos en el camino de nuestra historia de salvación, entregándonos con Amor. Esta es la belleza que transformará nuestras fragilidades en signos de la presencia de un Dios que siempre nos invita a la esperanza.

Invitamos, pues, a las comunidades cristianas de Catalunya a incrementar estos días la oración por el fruto de la visita del sucesor de Pedro, «perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad» (LG 23). En el libro de los Hechos de los Apóstoles leemos que «mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad oraba intensamente a Dios por él» (Hch 12,5). Y después, al salir milagrosamente de la prisión, con ocasión de su visita a casa de María, la madre de Juan, llamado Marcos, volvemos a leer que «había mucha gente reunida orando» (Hch 12,12). La fuerza de la oración de la comunidad sostiene el ministerio de Pedro. También nosotros, pues, como la primera Iglesia, debemos orar constantemente al Señor por el sucesor de Pedro y, de manera particular, por el fruto espiritual de esta visita.

Ojalá que con esta visita nos descubramos urgidos a seguir favoreciendo y consolidando arquitecturas de esperanza, de bondad y de alegría, espacios de Dios que, rechazando toda forma de reducción y polarización, nos concedan la gracia de comprender este tiempo que vivimos. Que muy cerca de María, bajo la advocación de Montserrat, no nos dejemos nunca arrastrar por la confusión; al contrario, que lleguemos a ser humildes instrumentos de un mundo nuevo, que nace de Cristo muerto y resucitado.

† Los obispos de las diócesis con sede en Catalunya