Las cinco pinturas murales góticas procedentes de la antigua iglesia de Santa Maria de Peralta han pasado por un proceso de restauración y consolidación que han llevado a cabo los restauradores Emma Zahonero y Jesús Mendiola en su taller MV Arte de Guadalajara.

Estas obras pictóricas del siglo XIV habían sido extraídas de la iglesia en 1948, cuando el templo ya había quedado abandonado. En ese momento se integraron en un soporte de madera que, con el paso de los años, se ha deteriorado. Así, durante el proceso de restauración se han sustituido estos marcos de madera por un soporte inerte y sin movimientos elaborado a partir de un panel sándwich de nido de abeja de aluminio recubierto con un panel de fibra de vidrio y resina.

Por otra parte, se procedió también a la limpieza de la pintura, que tenía aplicada una pátina artificial para esconder las pérdidas de color. Así, se han reintegrado las lagunas que han quedado al descubierto haciéndolas menos evidentes para alcanzar un mismo nivel de lectura en las piezas.

Andreu Muñoz, director del Museu Diocesà de Tarragona y del Museu Bíblic Tarraconense, ha destacado que la restauración ha sido posible gracias al mecenazgo de Dª. Chon Gómez-Monche Vives, una persona con mucha sensibilidad para el arte sacro y que ha realizado la aportación para cubrir los 15.000 euros que ha supuesto esta restauración necesaria.

Las pinturas de Peralta en el Museu Diocesà

Estas pinturas pertenecen al estilo del segundo gótico lineal, una forma de pintar característica por el trazado de los contornos de las figuras que posteriormente se llenaban de color. En este sentido, se convierten en la puerta de entrada de la pintura gótica lineal en nuestro territorio y, por tanto, la primera fase de la pintura gótica catalana. Las obras de Peralta representan varios episodios bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento: Adán y Eva, el Árbol de la Vida, un pantocrátor, dos episodios de la crucifixión de Jesucristo y, finalmente, una representación de san Cristóbal.

Durante los próximos días y hasta el domingo día 5 de febrero, las pinturas de Santa Maria de Peralta se podrán visitar, de forma gratuita, en el Museu Bíblic Tarraconense. A partir de entonces, pasarán provisionalmente al espacio de reservas del Museu Diocesà de Tarragona.

El objetivo final será trasladarlas al espacio de la pinacoteca gótica del Museu, instalada en la capilla del Corpus Christi. Antes, durante estos próximos meses se ejecutará una nueva fase del proyecto museográfico por la que se redefinirá este espacio del Museo dotándolo de una reordenación siguiendo las diferentes fases de la evolución de la pintura gótica catalana y, por otra Por otro lado, se eliminarán elementos que dificulten la vista de la capilla reduciendo la volumetría de los soportes de las pinturas e instalando un sistema de iluminación más adecuado.

Este proyecto de reintegración del espacio museístico de la pinacoteca gótica cuenta con el apoyo económico del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña, que le subvencionará con cerca de 50.000 euros. Por otra parte, el Museu Diocesà de Tarragona asumirá los 11.000 euros restantes para hacer posible esta fase.

Una vez ejecutada esta actuación, se encarará la cuarta fase para completar el discurso diacrónico del patrimonio del arte sacro del Arzobispado de Tarragona. Ésta será la musealización del aula capitular y las estancias previas, donde se podrán visitar las obras del renacimiento hasta el arte de nuestros días, obra que está previsto realizar el próximo año.

Todos estos pasos, ha explicado Andreu Muñoz, son «respuestas provisionales mientras avanzamos hacia el proyecto de futuro de traslado del Museu Diocesà de Tarragona al edificio de la Casa de los Canónigos». Muñoz ha detallado que el proyecto está hecho y es necesaria «la implicación de las instituciones para lograr la financiación necesaria para poder ejecutarla».

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