El ciclo del año no se detiene y el tiempo de Adviento nos anuncia que llegan las fiestas de Navidad. Unas fechas en las que podemos descubrir nuestra capacidad de brillar con generosidad para los demás. Desde Cáritas se nos recuerda que en estas fiestas tenemos la oportunidad «de volver a nacer con Jesús e intentar ser las personas que estamos llamadas a ser, aquellas personas que, pese a ser frágiles y vulnerables, somos capaces de hacer cosas grandes y hermosas para mejorar la vida de las personas que tenemos a nuestro alrededor».
En este sentido, la campaña de Cáritas por estas fechas de Navidad nos propone «revisar nuestra fe, nuestra actitud ante la vida, nuestra forma de pensar, de reaccionar y de sentir, y dar el paso para nacer de nuevo con Jesús , como lo hizo el propio Nicodemo, y poder ver con ojos nuevos».
Esta nueva mirada debe ayudarnos a «enfocarnos en lo que de verdad queremos vivir y ver». Hacer como Jesús y contemplar el mundo «con la mirada amorosa de Dios» que transforma la vida en servicio, donación y esperanza. En este tiempo de Adviento y de Navidad, estamos llamados a ser esperanza y obrar pequeños milagros a partir de gestos sencillos y solidarios con los que expresamos que otras personas, otras realidades, nos importan en serio.
Terminaremos este año 2023 con inflación, guerras y desplazamientos forzosos de personas. Con imágenes de personas sufriendo impotentes. Como dice el papa Francisco, podemos obrar pequeños milagros si dejamos de vivir en una sociedad que busca construirse de espaldas al dolor ajeno.
El mensaje de Cáritas nos interpela como cristianos y nos llama a colaborar para sostener los proyectos de esta organización de la Iglesia que tiende la mano a los que más lo necesitan. Puede hacerse de varias maneras. Con las colectas de este domingo día 17 de diciembre en sus parroquias o bien haciendo sus donativos directamente a través del Bizum 00300 o haciendo un ingreso en el número de cuenta ES81 0081 0088 1100 0296 3301.
Entre todos, podemos hacer que esta Navidad se llene de pequeños milagros. ¡Tenemos mucho que ver!








