El pasado día 3 de mayo, la Parroquia de Sant Pere i Sant Pau de Tarragona acogió una jornada solidaria con Tierra Santa, coorganizada por el Secretariado diocesano de animación bíblica y Haya Peregrinaciones, que contó con la participación de fray Sergio Olmedo, franciscano de la Custodia de Tierra Santa.
Hoy, conversamos con él para conocer cómo es la realidad que viven en los lugares santos donde vivió Jesús. Fray Sergio nació en Chile en 1966 y desde 1992 forma parte de la Custodia como fraile franciscano. Fue ordenado presbítero en 2003 y ha sido, entre otros, superior del convento y santuario de San Juan en el desierto, en Ain Karem. Actualmente es guía de los grupos de peregrinos que visitan Tierra Santa.
—¿Qué tarea desarrollan los frailes franciscanos de la Custodia de Tierra Santa?
Hay que tener presente que la Custodia de Tierra Santa es una persona jurídica, es una provincia religiosa de la Orden de los Frailes Menores, y esta provincia de los franciscanos es la que ha estado presente en los lugares santos desde el siglo XIV de forma constante, pero ya desde el año 1217 los frailes franciscanos habitaban en Tierra Santa y, por tanto, la tarea que se ha ido constituyendo lentamente a lo largo del tiempo ha sido rescatar los lugares y velar por la cristiandad y el culto cristiano en los lugares de la Redención.
—¿Cuál es la presencia actual de cristianos en la tierra de Jesús y lo importante que es?
La Custodia de Tierra Santa es la responsable de la permanencia de los cristianos en las tierras relacionadas con nuestra Redención, donde están minoría. Por tanto, la importancia radica en la permanencia de la Iglesia madre de todas las Iglesias. Es por eso que hay toda una realidad que gira en torno a esta esencia de la cristiandad, que es la Iglesia primera, madre de todas las Iglesias, la cual, en su expresión de catolicidad o de comunión con Roma, está completamente relacionada con la Orden franciscana, porque en 1533, aproximadamente, fue cuando algunas familias cristianas ortodoxas pasaron a la comunión con Roma y nació la Iglesia de ritos latino, gracias a la labor de los franciscanos.
—¿Cómo es la relación con las demás Iglesias presentes en Tierra Santa?
Lógicamente debemos tener en cuenta la diversidad de comunidades cristianas que existen en ese territorio. Siendo la Iglesia madre, tiene muchas expresiones, en primer lugar, las Iglesias locales ortodoxas que no están en comunión con Roma porque, a pesar de ser fundadas por los Apóstoles, con el tiempo se fueron distanciando de la comunión con Roma, especialmente después del Cisma . Y, por otra parte, está la Iglesia católica y romana, en su expresión de ritos latino y de ritos oriental. En estos momentos, la relación entre las Iglesias es fructífera y positiva. Intentamos vivir todas una identidad única como seguidores y discípulos de Cristo resucitado.
—¿Cómo viven las comunidades cristianas en Tierra Santa estos momentos de conflicto?
Ciertamente con angustia, con mucho dolor por lo que significa esta tragedia. En la misma zona del conflicto hay algunas familias, hay una parroquia que pertenece al Patriarcado Latino. Ellos están ahí, y la presencia católica es preciosa, es una realidad a la que debemos seguir apoyando, y toda la Iglesia de Tierra Santa, ya sea de Palestina o de la comunidad árabe-israelí, está preocupada por lo que vamos viviendo, porque no sólo las comunidades cristianas son perjudicadas, sino también toda la comunidad local.
Las comunidades cristianas deberíamos ser siempre instrumentos de reconciliación y puentes de unificación entre los extremos por el mensaje de Cristo. Es un compromiso muy grande y me consta que los mayores y las autoridades religiosas de las diferentes expresiones del cristianismo hacen encuentros de conciliación, de fraternidad, buscando siempre la paz como objetivo.
—¿Qué podemos hacer, desde aquí, para ayudar a los cristianos de Tierra Santa?
Desde aquí también se puede colaborar con la comunidad cristiana y así sostener esta iniciativa de los discípulos del Señor de acuerdo a nuestra fe para poder crear puntos de encuentro entre dos realidades. Podemos preocuparnos mediante la oración, solidaridad y atención constante a través de las instituciones que se han creado.
La Custodia de Tierra Santa es una realidad muy especial de la Orden franciscana y de la Iglesia católica en medio de Oriente Medio, donde permite llevar a cabo las obras sociales de las diferentes comunidades cristianas en Israel, Palestina, Jordania, Líbano , Egipto, Siria, Chipre y Rodas. Es una jurisdicción muy grande y existen instituciones que nos apoyan para poder realizar las obras sociales y mantener la vida del culto cristiano. Por eso, la Custodia tiene una ONG que da esta posibilidad a las diferentes realidades que se viven en Oriente.
Para poder ayudar, la persona jurídica que por mandato papal es la máxima autoridad en los lugares santos es la Custodia de Tierra Santa. Podrá consultar mucha más información en las webs www.custodia.org y www.cmc-terrasanta.com.
Entrevista publicada en el Full dominical del 16 de junio de 2024 (n. 3875)








