El P. Josep Alegre i Vilas, abad emérito del Monasterio de Poblet, ha muerto este viernes día 26 de enero, solemnidad de los Santos Padres fundadores del Cister.

Josep Alegre i Vilas nació en Vallobar (Bajo Cinca) el 8 de noviembre de 1940. Estudió la carrera de maestro y el 18 de marzo de 1970 fue ordenado presbítero en Zaragoza. En 1995 ingresó en el Monasterio de Poblet y, el 20 de abril de 1998, aún siendo profeso de votos temporales, fue postulado como abad por la comunidad de Poblet. El día 27 de junio del mismo año recibió la bendición abacial de manos del arzobispo Luis Martínez Sistach.

Paralelamente, el P. Josep estudió Monástica en Roma y Teología en el Instituto de Teología Fundamental de Sant Cugat del Vallès.

Su servicio abacial a la comunidad estuvo marcado por la discreción y la sencillez, con especial preocupación por la formación de las nuevas vocaciones. Fray Josep revitalizó la Germandat del Monestir de Poblet, abriéndola hacia una vivencia espiritual en el surco de la Regla de san Benito. A través de sus escritos, como los comentarios en las antífonas de la O que publicaba cada año, compartía con muchas personas su búsqueda de Dios. Para los monjes, sus comentarios en la sala capitular y sus homilías eran expresión de aquella levadura de justicia divina que, según san Benito, deben difundir los mandamientos y la doctrina del abad.

El día 3 de diciembre de 2015, después de presentar la renuncia preceptiva por motivos de edad, fue sucedido en el cargo de abad de Poblet por el P. Octavi Vilà i Mayo. El P. José ha vivido casi diez años como abad emérito fiel a su ideal monástico de servicio a la comunidad, de discreción y de silencio, de generosa fidelidad a la oración, personal y litúrgica, disponible y activo en los servicios sencillos de cada día. Dos días antes de su muerte, el 24 de enero, al atardecer, recibió la santa unción y el viático de manos de su amigo y cardenal, Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, rodeado de toda la comunidad.

El P. Alegre, una piedra preciosa que ahora ya forma parte del templo de la Jerusalén del cielo. Y para nosotros, todavía, la tarea de pulir las aristas del templo de la tierra, de esta iglesia peregrina de Poblet. Que él, que en vida nos edificó con su ejemplo, nos ayude ahora a ser buenos cortadores de piedra y hábiles constructores para formar un armonioso conjunto.

La misa exequial tendrá lugar en el Monasterio de Poblet el lunes día 29 de enero. Más adelante se precisará la hora.

Descanse en la paz de Cristo.

Fuente: Monasterio de Poblet