Una veintena de fieles de la Confraria de la Mare de Déu de Montserrat de Tarragona y de la Parroquia de Sant Sebastià de la Canonja se encontraron, el pasado jueves día 13 de agosto, en el lugar del martirio del obispo Manuel Borràs Ferré, ubicado en el collado de Lilla, un espacio presidido por un monumento conmemorativo y por el olivo donde el cuerpo del obispo auxiliar de Tarragona fue quemado en 1936.
La oración comenzó con una lectura de la Palabra de Dios y del relato del martirio del obispo Manuel Borràs en el sitio martirial. Posteriormente, los participantes oraron en el cementerio de Lilla, donde se enterró el cuerpo del obispo Borràs. En ambos espacios se realizaron ofrendas florales.
El obispo Manuel Borràs, natural de la Canonja, fue el impulsor de la Confraria de la Mare de Déu de Montserrat a la Catedral de Tarragona. De hecho, la constitución formal de esta delegación en la Catedral la solicitó en el Monasterio de Montserrat pocos meses antes de su martirio, el mismo año 1936.








