Con el objetivo de mejorar la gestión de las funciones encomendadas a la Delegación diocesana para la educación, el pasado jueves día 25 de abril se constituyó un Consejo Asesor, cuyos miembros serán nombrados por el arzobispo Joan para un período de tres años.

Este Consejo, presidido por el delegado diocesano para la educación, Rafael Muñoz Melgar, está formado por Mn. Damià Tarragó Garcia, cura de las escuelas diocesanas y consiliario del Consell; Álex Martínez García, maestro de religión de Educación Primaria en la escuela cristiana; Rosaura Rota Aleu, profesora de religión de Educación Secundaria en la escuela cristiana; David Borràs Salvadó, maestro de religión de Educación Primaria en la escuela pública, y Marina Solé Tomàs, profesora de religión de Educación Secundaria en el instituto público.

Este nuevo Consejo, además de asesorar al Delegado en sus funciones, pretende ser un observatorio y guía para el profesorado, el alumnado, las familias, las escuelas y el conjunto de la sociedad, haciendo propuestas para la difusión y la pedagogía de toda la actividad de la Delegación.

Durante el primer encuentro, el Consejo Asesor realizó un análisis de la situación de la clase de religión católica en las escuelas públicas y privadas y, especialmente, en las escuelas cristianas de nuestra archidiócesis. En este sentido, algunos de los objetivos que se señalaron fueron el acompañamiento del profesorado, la difusión de sus buenas prácticas y su formación permanente.

Por otra parte, también se abordó el tema de la pastoral en los centros educativos, constatando la necesidad de crear vínculos con las demás delegaciones de la archidiócesis, especialmente con la Delegación diocesana para la juventud, con el objetivo de poder crear, a medio plazo, un grupo de pastoral universitaria en el marco de la Universitat Rovira i Virgili.