La función de la Agonía de la próxima Semana Santa se celebrará, de manera excepcional, en la Parroquia de San Juan Bautista

Reus, 30 de enero de 2026. El Consejo Permanente de la Unidad Pastoral de Reus y Castellvell comunicará a toda la ciudadanía en las celebraciones de la Eucaristía de los próximos días, a raíz de la preocupación surgida en torno a la Parroquia de la Purísima Sangre de la ciudad, el siguiente mensaje:

«La Semana Santa es una de las celebraciones fundamentales de la vida cristiana, en la que actualizamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. En Reus, la Piedad Popular hace posible que estos días se vivan con mayor intensidad mediante actos que generan una amplia participación y un profundo sentimiento de fe, manteniendo viva la tradición recibida de nuestros antepasados.

El Consejo Permanente de la Unidad Pastoral quiere manifestar abiertamente su adhesión, obediencia y apoyo al Sr. Arzobispo Juan, así como a todas sus decisiones, decretos y delegaciones, con la voluntad de seguir manteniendo bien vivas la parroquia de la Purísima Sangre, la Real Congregación de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y todos los actos de fe que de ella se derivan.

Amamos profundamente nuestra ciudad y deseamos mantenernos fieles a la Iglesia de Jesucristo; sin embargo, nuestro corazón se encuentra consternado ante actitudes que generan división e incomprensión. Confiamos en que la paz vuelva a hacerse presente entre nosotros y que podamos participar con serenidad y esperanza en todos los actos que esta Unidad Pastoral prevé con motivo de la Semana Santa del año 2026.

Por todo ello, invitamos a toda la ciudadanía a hacerse presente en los actos programados para esta Cuaresma y Semana Santa, así como en todas las procesiones que se organizan en nuestra ciudad año tras año. Este año, y de manera excepcional, la función de la Agonía se celebrará en la Parroquia de San Juan Bautista. Animamos a los cristianos a orar con intensidad y humildad por el retorno a la normalidad y a poner plena confianza en Nuestro Señor Jesucristo, Príncipe de la Paz.»