La iglesia parroquial de Santa Caterina de Vinyols i els Arcs es ya, desde este sábado día 9 de marzo, abierta al culto de nuevo después de un largo proceso de rehabilitación del interior, donde se ha sustituido el pavimento del templo, se ha instalado un nuevo cancel de vidrio en el acceso de la iglesia, más amplio y transparente, se ha renovado el sistema de iluminación y se ha consolidado parte de la decoración escultórica de la cúpula. Además, las obras también han permitido la resolución del problema de humedades por capilaridad que sufría el edificio.
La celebración de bendición y apertura del templo parroquial fue presidida por el arzobispo Joan Planellas. Además, contó con una amplia representación de las instituciones que han colaborado con las obras: el alcalde Arnau Guasch y varios concejales del Ayuntamiento del municipio, el diputado Ricard Gili, de la Diputación de Tarragona, una representación de los Servicios Territoriales de Cultura de la Generalitat de Catalunya en Tarragona, y el delegado diocesano para la cultura, Andreu Muñoz, del Arzobispado de Tarragona. Asimismo, la iglesia se llenó de feligreses de la comunidad cristiana vinyolenca.
Al iniciar la celebración, una representante del Consejo Parroquial de Vinyols i els Arcs pronunció unas palabras de bienvenida al arzobispo Joan Planellas: «Agradecemos su presencia y oramos por usted y por toda la archidiócesis.» Por otra parte, expuso que las obras que se han llevado a cabo en el templo «son un acto de amor al Señor ya la propia Parroquia como casa de todos» y que el edificio «ha sido, es y será un testimonio de la fe de los cristianos de este lugar, una profesión de fe convertida en edificio y una casa abierta a todos».
Después de esta bienvenida, el arzobispo Joan procedió a la bendición de las obras realizadas en el templo parroquial y continuó la eucaristía, acompañada con los cantos de la Coral Noves Veus de Vinyols i els Arcs, que interpretaron la Missa Pontificalis de Lorenzo Perosi a tres voces.
Arzobispo Joan: «No tendría ningún sentido renovar este edificio si no hubiera el pueblo santo de Dios que celebra los misterios de su fe»
Durante la homilía, el arzobispo Joan aseguró que «no podemos quedar meramente con el aspecto exterior del edificio, sino que lo que vale la pena es que nuestra vida sea luminosa y que se convierta en templo de Jesucristo y del su Evangelio». Por eso, invitó a «ser piedras vivas que hagamos presente en medio del mundo la fuerza salvadora de Dios ya ser señales del amor de Dios en medio de los hombres».
«No tendría ningún sentido renovar este edificio si no hubiera el pueblo santo de Dios que celebra los misterios de su fe», expresó, recordando que la iglesia «es la casa solariega de los cristianos de Vinyols, donde la comunidad cristiana recibe y acoge a los hijos e hijas de Vinyols ya todos aquellos que quieran cobijarse».
Por otra parte, Planellas dio las gracias a todas las personas e instituciones que han hecho posible la restauración del templo, una iglesia «que empieza a estar renovada y luminosa y, por tanto, nuestros corazones también deben ser luminosos». «Que en nosotros resplandezca la luz de las buenas obras y sea glorificado al Padre que está en el Cielo», pidió.
Finalmente, el Arzobispo habló sobre el futuro del edificio, que será «el de la fe de todos nosotros y el de la fe y la esperanza de quienes vendrán, y, por tanto, se trata de mantener la lámpara encendida».
El párroco, Mn. Rafael Serra, da las gracias a todo el que ha hecho posible las obras
Al final de la eucaristía, el párroco de la Parroquia, Mn. Rafael Serra, dirigió unas palabras de agradecimiento. En primer lugar, recordó que «siempre ha perdurado la conciencia de que el cuidado del templo parroquial ha sido dado, generación tras generación, a todos los vinyolenses porque la iglesia, el gran tesoro arquitectónico de Vinyols, es de todos y tenemos cuidado todos».
En este sentido, «la presente generación, ante las patologías que afectaban al templo, no sin dificultades, ha ejecutado las obras que hoy inauguramos», dijo. Así, manifestó la gratitud de la Parroquia en los servicios de patrimonio del Arzobispado y en las instituciones públicas que han contribuido económicamente a sufragar los gastos de las obras. Asimismo, también agradeció la facilidad que puso el Ayuntamiento para la cesión de locales para celebrar el culto durante el tiempo en que la iglesia ha estado en obras.
Por otra parte, hizo una mención especial a los miembros del Consejo Parroquial, «que han seguido de cerca, con horas de dedicación y trabajo, estas obras, lo han amado como su casa y juntos hemos superado las dificultades» , ya todos los fieles, «que han ayudado en este año largo en el que no hemos podido entrar en el templo parroquial».
Por último, Mn. Serra expresó que «de cara al gran Jubileo del año 2025, no tenemos otra voluntad que Cristo sea aquí celebrado, amado, sentido con los pobres de Cáritas y anunciado». «Alabado sea Dios y que nos ayude la intercesión de la bienaventurada Virgen María, que hace resplandecientes las noches de Vinyols.»








