Este lunes día 14 de octubre, el arzobispo Joan Planellas y un grupo de presbíteros de la Unidad pastoral de Reus han visitado la Parroquia Ortodoxa Rumana de los Santos Calínico y Fructuoso de Reus, que ocupa el antiguo templo de Sant Vicenç de Paül, de la comunidad de los Padres Paúles.
Durante la visita les acompañó el párroco de esta parroquia, el P. Vasile Baltaretu, que les contó la historia de esta comunidad parroquial nacida en 2004 y que, desde el inicio, contó con el apoyo de Mn. Miquel Barbarà, que entonces era el vicario general de la archidiócesis. Desde estos momentos iniciales, la parroquia ocupó varios espacios, como la capilla del convento de las hermanas Oblatas del Santísimo Redentor de Tarragona y la capilla del Col·legi Sant Pau Apòstol de Tarragona.
En 2022, la comunidad ortodoxa rumana adquirió la iglesia dedicada a san Vicente de Paúl que, con la marcha de los Padres Paúles, había quedado cerrada. Ahora, los cristianos ortodoxos rumanos del Camp de Tarragona disponen de este centro de culto propio, que ha sido reformado y decorado con pinturas al fresco de estilo neobizantino. El espacio, además de la iglesia, cuenta con diferentes dependencias necesarias para la vida parroquial: un espacio para niños, un despacho, un aula, una cocina, etc.
El arzobispo Joan, el P. Vasile y el resto de presbíteros rezaron juntos el padrenuestro en el interior del presbiterio. Mons. Planellas les dirigió unas palabras en las que les exhortaba al trabajo ecuménico y aseguraba que «es más lo que nos une que lo que nos separa». Finalmente, el encuentro fraternal cerró con una merienda en el atrio del templo. El Sr. Arzobispo y los presbíteros fueron obsequiados con unos iconos de san Fructuoso.








