La Catedral de Tarragona ha acogido, este domingo día 15 de octubre, la celebración de envío de los agentes de pastoral de la archidiócesis. Delegados diocesanos, directores de secretariados, catequistas, miembros de los consejos parroquiales, voluntarios de las Cáritas y de las diversas realidades de la Iglesia que peregrina a Tarragona asistieron a esta oración de vísperas que fue presidida por el arzobispo Joan Planellas.

La presencia y la participación del laicado en la vida de la Iglesia es uno de los temas que centraron la homilía del arzobispo Joan. En este sentido, recordó que «laicos y laicas se implican cada vez más en la corresponsabilidad en la Iglesia porque se sienten bien suya la llamada a trabajar en ella, desde dentro», y aprovechó para introducir el proceso de implementación de las Unidades pastorales como fraternidades de comunión para ser «enviados por Jesús a la misión y al anuncio».

Pese a reconocer que «no es un cometido fácil», el arzobispo Joan alentó a trabajar e ir observando «qué “ensayos” de misión evangelizadora podemos emprender» a partir del «anuncio personal de la fe con el propio testimonio de vida».

Presentación de la Exhortación pastoral Fuisteis hijos, sed también madres

Durante la homilía, el arzobispo Joan Planellas anunció la publicación de su tercera exhortación pastoral, titulada Fuisteis hijos, sed también madres, una frase de san Agustín con la que Planellas quiere poner en valor el nombre de madre aplicado al Iglesia. En este sentido, habló de una «maternidad pastoral que abarca todos los aspectos espirituales y evangelizadores de la vida de los creyentes».

En torno a esta maternidad de la Iglesia, el arzobispo Joan aseguró, como ya ha afirmado en muchas ocasiones el papa Francisco, que «la Iglesia es y debe ser una madre que abre las puertas de su casa no sólo para que entren más hijos, sino también para que quienes ya viven en este hogar lo hagan fraternalmente y salgan al encuentro de todos».

A partir de este concepto, la Exhortación pastoral desarrolla algunos de los retos pastorales que debe afrontar la archidiócesis de Tarragona. El Arzobispo explicó que, entre otros, habla sobre algunos aspectos que hay que «acentuar en el trabajo con la juventud», como por ejemplo «procurar constituir grupos de jóvenes donde pensamos que pueden sentirse acogidos y acompañados, y que pueden vivir la fe en el marco de la fraternidad cristiana».

En la Exhortación también habla de un proceso evangelizador ad intra, que hace referencia a la acogida de aquellas personas que «se acercan a la parroquia a pedir algún servicio concreto», un momento que definió de privilegiado y que requiere una preparación de las personas que formarán el equipo de acogida y también de los espacios donde se va a producir. En este punto, Planellas remarcó la necesidad de que «al menos en un lugar de cada arciprestazgo haya una iglesia con las puertas abiertas, donde se pueda encontrar un cura para la confesión y el acogimiento espiritual».

Envío de los agentes de pastoral y presentación de las prioridades pastorales

Durante la última parte de la celebración tuvo lugar la oración de envío de los agentes de pastoral, que mostraron disposición para realizar su servicio a la Iglesia viviendo la fe con sinceridad, mejorando la formación y la preparación y perseverando en la tarea buscando el bien de la Iglesia y de los que tienen encomendados.

El arzobispo Joan, finalmente, bendijo a los agentes de pastoral para que el Señor les afiance en el propósito de dedicarse al servicio de la tarea pastoral para enseñar a sus hermanos lo que aprenden cuando meditan la Palabra de Dios y cuando exponen la doctrina de la Iglesia.

Antes de cerrar la celebración, Mn. Joan Àguila, vicario general de la archidiócesis, presentó el documento de las prioridades pastorales para este curso 2023-2024, «una línea pastoral clara que debe garantizar la unidad de acción y la comunión en la pastoral de toda la Iglesia diocesana». Mn. Àguila invitó a iniciar las acciones «con mucha caridad y con mucho amor de madre de la Iglesia, pero sin dejarnos de exigir, porque lo que nos urge es poder hacer llegar la Buena Noticia a muchos que todavía no la conocen».

El documento se estructura en cinco ámbitos distintos. Por un lado, un primer bloque sobre la vivencia de la fe, desde donde se quiere formar a las familias y el laicado a través de la creación de grupos de familias en las parroquias, con el apoyo de la Delegación diocesana para el laicado y la familia, y también con el curso para agentes pastorales que se ofrece desde el Institut Superior de Ciències Religioses Sant Fructuós.

En segundo lugar, en el ámbito de la fraternidad Mn. Joan Àguila apuntó que las nuevas Unidades pastorales pretenden «crear unos vínculos entre todas las parroquias para que las que tienen mayores dificultades para garantizar un ambiente de fraternidad, de evangelización y con todos los servicios puedan alimentarse, servirse y ayudarle se mutuamente, incluidas en un proyecto pastoral de unidad».

Por lo que respecta al ámbito de la celebración, las prioridades pastorales buscan profundizar en el sentido de la liturgia a partir de las formaciones que propone la Delegación diocesana para la liturgia y también favorecer encuentros arciprestales o de Unidad pastoral que puedan convertirse en «un relanzamiento de la fe y de la propia celebración», expresó Mn. Àguila.

Por otra parte, en el ámbito de la caridad se plantea una mejor coordinación con las entidades sociales implicadas para atender a todas las pobrezas. Y, finalmente, en el ámbito de la evangelización se propone potenciar la corresponsabilidad, cada uno desde su misión y con un «encaje entre clérigos y laicos para sacar adelante la pastoral de la Iglesia».

Ya como final de esta celebración de envío, el arzobispo Joan entregó la Exhortación pastoral a todos los asistentes, además del documento de las prioridades pastorales y orientaciones generales de las Unidades pastorales. Estos documentos se pueden conseguir dirigiéndose a sus parroquias o bien a la Librería del Arzobispado.

Galería fotográfica>